18 C
Buenos Aires
miércoles, 28 octubre, 2026

Bolsas globales: IA impulsa acciones tecnológicas, petróleo supera US$115 y la Fed define tasas

Noticias Relacionadas

Los mercados financieros internacionales operaron este miércoles con movimientos contrapuestos: el entusiasmo por la inteligencia artificial impulsó las acciones tecnológicas, mientras el petróleo Brent superó los US$115 por barril y la Reserva Federal de Estados Unidos anunciará su decisión sobre tasas de interés.

Los mercados financieros internacionales arrancaron este miércoles 28 de octubre con dos fuerzas contrapuestas. Por un lado, el renovado entusiasmo por la inteligencia artificial (IA) impulsó una fuerte recuperación de las acciones tecnológicas y provocó un salto superior al 6% en la Bolsa de Corea del Sur. Por el otro, el petróleo volvió a superar los US$115 por barril y reavivó los temores inflacionarios, justo cuando los principales bancos centrales del mundo se preparan para definir el rumbo de las tasas de interés.

La combinación presenta un escenario complejo para los inversores. Mientras las compañías vinculadas con la inteligencia artificial vuelven a atraer capitales, el encarecimiento de la energía amenaza con prolongar las presiones sobre los precios y limitar el margen de maniobra de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) y del Banco Central Europeo (BCE).

La jornada tiene además un condimento particular: en las próximas 48 horas coincidirán decisiones de política monetaria de los principales bancos centrales y la presentación de resultados de gigantes tecnológicos como Microsoft y Alphabet, la empresa matriz de Google. El mercado busca señales que permitan determinar si las millonarias inversiones en inteligencia artificial están comenzando a generar los ingresos necesarios para justificarlas.

La inteligencia artificial dispara las bolsas asiáticas: Seúl saltó más de 6%

El mayor movimiento de la jornada se produjo en Corea del Sur. El índice Kospi llegó a dispararse 6,28% durante las primeras operaciones y posteriormente registró una ganancia del 6,63%, impulsado por los fabricantes de semiconductores SK hynix y Samsung Electronics.

Las acciones de SK hynix avanzaron inicialmente 8,87%, mientras que Samsung Electronics trepó 8,33%. La reacción estuvo vinculada con los resultados trimestrales de SK hynix, uno de los principales proveedores mundiales de memorias avanzadas utilizadas en los sistemas de inteligencia artificial.

La compañía informó que su utilidad neta creció 216% interanual durante el tercer trimestre, gracias a la expansión de la demanda de chips de alto rendimiento. Su beneficio operativo, por su parte, se multiplicó por más de siete respecto del mismo período del año anterior.

Los números resultaron especialmente relevantes porque llegaron después de semanas de dudas sobre la capacidad del sector tecnológico para sostener las expectativas de crecimiento asociadas a la inteligencia artificial.

El optimismo también se extendió a otras plazas de la región. El índice Nikkei de Tokio avanzó alrededor de 1,1%, hasta ubicarse cerca de los 63.950 puntos, mientras que la Bolsa de Taipéi registró ganancias superiores al 1,5%. Hong Kong mostró variaciones más moderadas.

El movimiento asiático tuvo como antecedente el desempeño positivo de Wall Street en la jornada anterior, cuando el Nasdaq ganó alrededor de 1,2% y el S&P 500 avanzó 0,6%, también impulsados por las acciones tecnológicas.

Wall Street pone a prueba el negocio de la inteligencia artificial

El entusiasmo por los semiconductores tendrá una prueba decisiva cuando Microsoft y Alphabet presenten sus balances trimestrales después del cierre de Wall Street.

La expectativa no está centrada únicamente en cuánto ganaron las compañías, sino en un interrogante que comienza a ganar peso entre los administradores de fondos: cuándo y de qué manera se recuperarán las enormes inversiones destinadas a centros de datos, infraestructura tecnológica y desarrollo de modelos de inteligencia artificial.

Las empresas tecnológicas vienen destinando miles de millones de dólares a ampliar su capacidad de procesamiento, pero los inversores comienzan a exigir resultados concretos que permitan sostener las elevadas valuaciones bursátiles.

«Los inversores quieren ver cómo estas dos grandes empresas tecnológicas están monetizando sus inversiones en IA», explicó Kathleen Brooks, directora de análisis de XTB, en declaraciones recogidas por Reuters.

La analista advirtió que cualquier indicio de dificultades para rentabilizar esas inversiones, o una desaceleración del gasto de capital, podría generar fuertes movimientos en las cotizaciones.

La preocupación refleja un cambio en el comportamiento del mercado. Después de un período en el que prácticamente todas las empresas vinculadas con la inteligencia artificial se beneficiaban del entusiasmo inversor, comienza a observarse una mayor diferenciación entre aquellas capaces de transformar sus inversiones en ingresos y las que todavía dependen de las expectativas de crecimiento futuro.

En ese contexto, los futuros de los principales índices estadounidenses registraban avances moderados, de entre 0,1% y 0,4%, con un mejor desempeño de los contratos vinculados al Nasdaq.

Europa se desacopla del optimismo asiático y las acciones financieras caen

El panorama fue distinto en Europa, donde las bolsas comenzaron la jornada con retrocesos pese al buen desempeño de los mercados asiáticos.

El índice paneuropeo Stoxx 600 perdía alrededor de 0,25%, arrastrado por la debilidad de las acciones financieras y los resultados de algunas grandes compañías.

Entre los valores afectados se encontraban Banco Santander y UBS, mientras que la empresa de medios de pago Adyen registraba una caída cercana al 11%.

En España, el Ibex 35 llegó a retroceder más de 1% durante las primeras operaciones, afectado también por las bajas de Acciona y Acciona Energía.

La divergencia entre Asia y Europa dejó en evidencia las distintas preocupaciones de los inversores. Mientras los fabricantes de chips se benefician de la expansión del negocio tecnológico, el sector financiero europeo enfrenta la incertidumbre sobre la trayectoria de las tasas de interés, el crecimiento económico y el impacto de la crisis energética.

A pesar de estas diferencias, el índice global MSCI All-World conseguía avanzar cerca de 0,2%, sostenido principalmente por el impulso de las acciones asiáticas.

Petróleo por encima de US$115: Oriente Medio vuelve a encender las alarmas

El otro gran foco de atención de la jornada estuvo en el mercado energético.

El barril de petróleo Brent, referencia internacional, avanzó 1,58% y alcanzó los US$115,68, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), utilizado como referencia en Estados Unidos, subió 1,29% hasta los US$101,19, según las primeras cotizaciones difundidas por AFP. Más tarde, el Brent llegó a negociarse cerca de los US$116.

El repunte estuvo vinculado con el recrudecimiento de las tensiones en Oriente Medio, después de que los hutíes de Yemen, respaldados por Irán, retomaran los ataques contra infraestructuras sauditas.

Los movimientos alimentaron el temor a nuevas interrupciones en el suministro energético y pusieron nuevamente bajo presión los precios internacionales del petróleo y del gas.

El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchi, advirtió que cualquier nueva acción militar instigada por Israel en la región del Golfo Pérsico podría tener un «impacto devastador» sobre los mercados internacionales.

Sus declaraciones se conocieron en medio de nuevas amenazas de Estados Unidos e Israel contra Irán, en el marco del conflicto regional iniciado en febrero.

Para los mercados financieros, el riesgo no se limita al abastecimiento de petróleo. Una suba persistente de los precios energéticos puede trasladarse a los costos de transporte, producción y alimentos, dificultar la desaceleración de la inflación y obligar a los bancos centrales a mantener tasas de interés elevadas durante más tiempo.

El encarecimiento del crudo, además, introduce un factor de incertidumbre adicional para las economías importadoras de energía, especialmente en Europa y Asia.

La Fed, el BCE y el Banco de Japón: 48 horas decisivas para las tasas

La otra variable que concentra la atención de los inversores es la política monetaria de los Estados Unidos.

La Reserva Federal anunciará este miércoles su decisión sobre las tasas de interés estadounidenses. El consenso del mercado anticipa que las mantendrá sin cambios, aunque los inversores estarán atentos al comunicado y a las señales sobre los próximos movimientos.

La preocupación pasa por el efecto de los precios de la energía sobre la inflación y por la posibilidad de que las tasas permanezcan elevadas durante más tiempo del previsto.

Según una evaluación de JPMorgan citada por Reuters, podrían registrarse al menos dos votos disidentes dentro de la Fed, una señal que el mercado interpretaría como evidencia de diferencias sobre la orientación de la política monetaria.

El Banco de Canadá también tiene previsto anunciar su decisión este miércoles, mientras que el jueves será el turno del Banco Central Europeo y del Banco de Japón.

Una primera sorpresa llegó desde Nueva Zelanda. Su banco central decidió mantener la tasa de referencia en 2,75%, cuando el mercado esperaba un incremento.

La resolución, adoptada en una votación ajustada, provocó una caída superior al 1,3% del dólar neozelandés, su mayor retroceso diario en aproximadamente siete meses. La reacción mostró hasta qué punto las expectativas sobre las tasas pueden modificar rápidamente los precios de las monedas y los activos financieros.

Qué miran los inversores y el impacto en Argentina

El comportamiento de los mercados internacionales deja tres variables centrales para las economías emergentes: el rendimiento de los bonos estadounidenses, el precio de la energía y el apetito de los fondos internacionales por los activos de mayor riesgo.

Una Reserva Federal que mantenga una postura restrictiva puede sostener elevados los rendimientos de los títulos del Tesoro norteamericano y reducir el atractivo relativo de los bonos de países como Argentina. En ese escenario, el financiamiento externo se vuelve más costoso y aumenta la presión sobre las primas de riesgo soberano.

El petróleo plantea una situación más ambivalente. Para Argentina, el encarecimiento del crudo representa una oportunidad de mayores ingresos por exportaciones energéticas, particularmente desde Vaca Muerta, pero también puede elevar los costos de combustibles, transporte y producción.

A su vez, una nueva etapa de volatilidad internacional podría afectar la demanda por bonos y acciones argentinas, incluso sin cambios relevantes en los fundamentos de la economía local.

Fuente: AFP y Reuters / lr

Últimas Publicaciones