Eloida Hermenegildo, originaria de Michoacán, viajó a Elgin con visa de turista en mayo. Una infección por Klebsiella derivó en la amputación de sus cuatro extremidades. Su visa vence el 8 de noviembre y los gastos médicos superan los USD 300.000, según su esposo.
Eloida Hermenegildo, originaria de Michoacán, México, llegó a Elgin, Illinois, en mayo con una visa de turista y la intención de pasar unas semanas junto a su familia. Todavía caminaba sola, cocinaba y no necesitaba ayuda para vestirse. Semanas después, una infección por la bacteria Klebsiella derivó en la amputación de sus manos y sus pies.
La mujer contrajo la infección que la mantuvo hospitalizada durante 19 días, le provocó coágulos en la sangre y derivó en la amputación de sus cuatro extremidades.
Su esposo, Onésimo Garfias Hernández, acompañó cada etapa del tratamiento y tuvo que autorizar las cirugías ante la posibilidad de que ella no sobreviviera. Actualmente es él quien la alimenta, la viste y la traslada. «Ahora yo soy sus manos, soy sus pies», dijo a Telemundo Chicago.
Cómo una infección por Klebsiella complicó la salud de Eloida Hermenegildo
La bacteria Klebsiella se encuentra de forma natural en el intestino humano, pero puede provocar infecciones graves cuando alcanza otras zonas del cuerpo, como el torrente sanguíneo, según información de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos. Las personas con enfermedades preexistentes, entre ellas la diabetes, presentan mayor vulnerabilidad ante este tipo de infecciones.
Hermenegildo explicó a Univision Chicago que la bacteria se diseminó en su sangre en un contexto de glucosa elevada. «Yo soy diabética y dicen que esa bacteria ahí está, pero como se mantiene de la azúcar y a mí se me subió la azúcar mucho, por eso se me regó en la sangre», declaró la paciente.
El doctor Alfredo Mena Lora, especialista en enfermedades infecciosas consultado por Telemundo Chicago, explicó que una infección de esa gravedad puede reducir la presión arterial de forma abrupta y comprometer el flujo de oxígeno hacia los órganos y las extremidades.
«Cuando una infección es tan severa, con o sin bacteria, la presión puede bajar de manera significativa y esto puede poner a todos los órganos en un estado de hipoperfusión, en el que no llega mucho oxígeno, y puede afectar las extremidades», señaló el especialista al medio.
Garfias Hernández relató que el equipo médico le comunicó la necesidad de administrar un medicamento para mejorar la circulación de su esposa, aunque el procedimiento implicaba un riesgo considerable. «Ellos me dicen: tenían el medicamento para bombear sus venas y que le pudiera llegar a sus piernas y a sus manos, pero había un 80 o 90 por ciento de posibilidades de que no sobreviviera», contó.
Las amputaciones y el pedido de ayuda para acceder a prótesis
Tras recibir el alta, el daño en las extremidades de Hermenegildo ya era irreversible. La paciente describió cómo sus manos y pies fueron oscureciéndose por la falta de circulación. «Se me fueron poniendo mis pies y mis manos negros. Era porque la sangre no estaba bombeando», relató.
Con el paso de los días, el dolor se volvió insoportable y Hermenegildo tomó la decisión de someterse a las amputaciones. «Era más el dolor. Yo decía: pues a lo mejor si ya me quitan mis manos y mis pies, a lo mejor ya descanso del dolor», afirmó en declaraciones recogidas por Univision Chicago.
La pérdida de sus cuatro extremidades transformó por completo la vida cotidiana de la pareja. Garfias Hernández, quien lleva 33 años casado con Hermenegildo, asumió todas las tareas de cuidado. «Ahora yo soy sus manos, soy sus pies. Ella necesita un hombre donde recargarse, y yo aquí estoy», dijo a Telemundo Chicago.
El objetivo inmediato de la familia es conseguir prótesis que le devuelvan a Hermenegildo cierta movilidad e independencia. «Que me ayudaran para mis prótesis para poder regresar a mi hogar», pidió la paciente entre lágrimas, según el reporte de Univision Chicago. Personas cercanas a la pareja abrieron una cuenta en GoFundMe para reunir fondos destinados a cubrir parte de los gastos.
Los gastos médicos superan los USD 300.000, según el esposo de Hermenegildo
Las facturas hospitalarias acumuladas representan otro frente crítico para la familia. Garfias Hernández detalló a Univision Chicago que la primera hospitalización generó un cargo de USD 280.000. Además, informó sobre un gasto cercano a USD 7.000 por una estancia de una noche y un día en un hospital de Elgin, y otro de alrededor de USD 27.000 por cuatro días en un hospital de Rockford.
Los montos citados corresponden a lo declarado por el esposo y no incluyen necesariamente el costo final de las cirugías de amputación, las prótesis ni otros tratamientos pendientes.
La pareja no cuenta con ingresos en Estados Unidos y los tratamientos continúan, lo que agrava la presión económica sobre la familia.
La visa de turista vence en noviembre y el Consulado de México evalúa alternativas
A la emergencia médica y financiera se suma un factor migratorio. Según el reporte de Univision Chicago, la visa de turista de Hermenegildo vence el 8 de noviembre, pero los médicos le recomendaron no viajar en los próximos meses.
El Consulado de México en Chicago informó, a través de Saúl Juárez, cónsul de protección, que el procedimiento ante estos casos consiste en entrevistar a la persona afectada o a su familia para evaluar las alternativas disponibles. «El consulado puede ayudar a localizar algún hospital que se pueda encargar de darle continuidad al paciente», señaló Juárez en declaraciones recogidas por Univision Chicago.
El funcionario agregó que la representación consular puede derivar a las personas a asesoría legal en asuntos migratorios y, de ser necesario, cubrir parte de los costos de esa asistencia jurídica.
