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miércoles, 7 octubre, 2026

Rafael Grossi alcanza el segundo lugar en la quinta votación para liderar la ONU

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En la quinta ronda de votaciones para suceder a Antonio Guterres, el diplomático argentino Rafael Grossi pasó al segundo puesto, mientras que la costarricense Rebeca Grynspan perdió respaldo. La elección, que aún no tiene un ganador claro, continuará el 16 de octubre.

La carrera por la secretaría general de las Naciones Unidas continúa sin un resultado definido. En la quinta votación realizada este miércoles, el diplomático argentino Rafael Grossi alcanzó el segundo lugar, mientras que la costarricense Rebeca Grynspan, que había liderado las rondas anteriores, perdió respaldo. La competencia aún no muestra consenso entre Estados Unidos y China, según los resultados filtrados.

Los 15 miembros del Consejo de Seguridad, cinco de ellos permanentes con poder de veto, calificaron a los candidatos en cada ronda con las opciones «encourage» (a favor), «discourage» (en contra) o sin opinión. La votación de este miércoles fue la quinta luego de cuatro rondas previas.

El gobierno de Javier Milei propuso la candidatura de Grossi, diplomático de carrera y actual jefe de la Organización Internacional de Energía Atómica (AIEA).

En la quinta votación, Grossi obtuvo 6 apoyos, 7 votos en contra y 2 abstenciones. En la ronda anterior había logrado 8 apoyos, 7 rechazos y ninguna abstención. Grynspan reunió 9 apoyos, 6 votos negativos y ninguna abstención; en la votación previa tenía 10 apoyos y 3 rechazos. Carolyn Rodrigues-Birkett, embajadora de Guyana ante la ONU, consiguió 5 apoyos, 9 rechazos y una abstención, frente a los 8 apoyos y 6 rechazos de la ronda anterior. El ugandés Olara Otunnu obtuvo 3 apoyos, 12 rechazos y 0 abstenciones. Otros candidatos como Macky Sall, Ivon A Baki y María Espinosa Garcés quedaron más relegados. La ex presidenta chilena Michelle Bachelet había renunciado a su candidatura el 20 de septiembre.

Para ganar se requiere una mayoría de 9 de los 15 miembros del Consejo y ningún veto de los cinco miembros permanentes: Estados Unidos, China, Rusia, Gran Bretaña y Francia, conocidos como P5.

«Rafael estuvo más competitivo y su estabilidad a lo largo de las rondas lo ha puesto en el segundo lugar», declaró a Clarín una fuente del entorno del argentino. En ese ámbito había «entusiasmo» por el ascenso al segundo puesto.

Se estima que en la próxima votación, prevista para el 16 de octubre, se utilizarán papeletas de colores para identificar qué candidato fue vetado por algún miembro del P5.

La elección también está marcada por el debate sobre la representación regional y de género, ya que nunca una mujer ha liderado el organismo y América Latina reclama su turno luego de las jefaturas del asiático Ban Ki-moon, el africano Kofi Annan y el europeo António Guterres.

Según versiones periodísticas, Grossi contaría con el apoyo de Estados Unidos, mientras que China y Rusia se inclinarían por Grynspan o Rodrigues-Birkett. China y Rusia firmaron una declaración del grupo BRICS que señalaba la preferencia por una mujer para el cargo. El gobierno de Donald Trump no aceptaría a Rodrigues-Birkett, especialmente por sus posiciones sobre Palestina, pero podría ser más flexible con Grynspan. China podría solicitar concesiones a cambio de votar por Grossi.

El contexto incluye la controversia por Malvinas, luego de que el Gobierno argentino decidiera sancionar a empresas petroleras que exploraban cerca de las islas sin autorización, y de que el presidente Javier Milei reivindicara la soberanía en su discurso ante la Asamblea General, posición replicada por Londres. Grossi, que cuenta con el respaldo de Francia, confiaba en tener el voto del Reino Unido, aunque este contexto podría modificar la situación. Además, el discurso de Milei ante la Asamblea General, en el que calificó a la ONU de «inútil» y a sus funcionarios de «parásitos burócratas», no fue bien recibido en algunos ámbitos, especialmente en países africanos cortejados por Grynspan.

Expertos como Thomas G. Weiss, profesor de Ciencia Política en la City University of New York (CUNY), consideran posible que ningún candidato actual obtenga el puesto. «Considero muy probable que ninguno de los candidatos actuales consiga el puesto. Los vetos chinos constituyen, probablemente, el precedente más relevante de una situación en la que Washington, Moscú y Beijing se enzarzan en una pugna prolongada hasta que surge un candidato ‘aceptable'», dijo Weiss. Y agregó: «Esperemos que esa persona sea tan competente como lo fue la apuesta de 1996: Kofi Annan». Otros observan el antecedente de 1981, cuando tras 16 rondas sin consenso entre Salim Ahmed Salim y Kurt Waldheim, se eligió al peruano Javier Pérez de Cuéllar a mediados de diciembre.

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