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lunes, 5 octubre, 2026

El mercado proyecta una demanda de dólares de USD 12.600 millones para 2027, un 78% más que la estimación oficial

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Un informe de la consultora 1816 calcula que la presión sobre las reservas internacionales durante el año electoral ascenderá a USD 12.600 millones, mientras el Ministerio de Economía estima USD 7.090 millones. El Gobierno presentó un blindaje de USD 75.000 millones ante gerentes financieros.

El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó un blindaje de USD 75.000 millones ante los gerentes financieros de las empresas más importantes del país con el objetivo de dar un mensaje de tranquilidad de cara a las elecciones presidenciales de 2027. Según datos oficiales del Banco Central y estimaciones de la City, la demanda de cobertura cambiaria será un 77% mayor a la estimada por el Gobierno.

El Palacio de Hacienda calcula que los factores de demanda cambiaria insumirán USD 7.090 millones acumulados durante los cuatro meses previos a los comicios. Este número se desglosa en USD 5.240 millones de adelantamiento de dolarización y USD 1.850 millones por pagos anticipados de importaciones.

Un informe de la consultora 1816 advierte que la presión sobre las reservas internacionales para todo 2027 ascenderá a USD 12.600 millones. Esta cifra equivale a la totalidad del stock actual de reservas netas del Banco Central, calculadas en USD 11.900 millones hacia fines de septiembre de este año. La presión surge de USD 4.900 millones en divisas que el fisco deberá comprar al BCRA, el uso de USD 3.700 millones remanentes del programa financiero 2026, y vencimientos de títulos Bopreal por hasta USD 4.000 millones.

El titular de la cartera económica sostiene su optimismo sobre dos pilares: el impacto inmediato de las grandes inversiones y la disponibilidad de un escudo externo. Economía apuesta a factores de oferta por USD 9.317 millones, apalancados casi en su totalidad por un impacto de USD 6.390 millones del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) en la cuenta financiera, sumado a un superávit de la balanza comercial por USD 2.927 millones.

El documento oficial lista «Reservas adicionales disponibles» por USD 75.000 millones. Ese monto se compone de USD 20.000 millones provenientes del swap con China, USD 20.000 millones de Estados Unidos, USD 20.000 millones por compras de reservas del BCRA en 2026, y USD 15.000 millones derivados del mercado de futuros de dólar. Los intercambios de monedas no tienen liquidez inmediata: con China, Caputo debería usar lo habilitado por acuerdo. En caso de usarlo, la relación con el gobierno de Donald Trump, que tiene elecciones el 4 de noviembre, incidirá en la capacidad del secretario del Tesoro, Scott Bessent, de auxiliar a un aliado.

Los economistas de 1816 advirtieron: «El BCRA sigue al margen en el mercado de futuros (el short del Central cayó a apenas USD 278 millones a fin de agosto)». En cuanto a la capacidad de sumar divisas genuinas, el informe destaca: «En los primeros ocho meses del año esas compras fueron extraordinarias, pero en septiembre las intervenciones del Central en el spot han sido más bien marginales».

Un relevamiento de la consultora Eco Go mostró la evolución de la demanda corporativa y de ahorristas: en la antesala a los controles de capitales a fines de 2019, la dolarización neta rozaba los USD 20.000 millones. Con el cepo operando en 2023, esa demanda migró hacia la cobertura sintética y el riesgo corporativo, disparando el stock de bonos Dollar Linked (DLK) y otros instrumentos atados a la devaluación oficial.

El escenario actual, de cara al 2027, retomó la dinámica de dolarización física. Tras el desarme de las restricciones cambiarias instrumentado gradualmente desde abril de 2026, la dolarización tradicional regresó. El último informe de Evolución del Mercado de Cambios del BCRA marcó que solo en agosto, el «Sector Privado no Financiero» demandó USD 2.677 millones en compra neta de billetes y transferencias de divisas sin fines específicos.

Unas 1,7 millones de personas operaron en el mercado para comprar moneda extranjera, con adquisiciones brutas por USD 2.853 millones. Del rojo final por billetes y divisas de ese mes, unos USD 1.100 millones quedaron depositados en cajas de ahorro del sistema financiero local, pero USD 700 millones fueron a la formación de activos externos; es decir, terminaron atesorados fuera del sistema o girados al exterior.

Si el mercado repitiera el comportamiento preelectoral de 2019, la dolarización neta rozaría los USD 20.000 millones, un 182% por encima de la demanda total calculada por el Palacio de Hacienda. Ese pico histórico agrupaba a individuos y empresas y cuenta con un atenuante: a diferencia de aquel año, el cepo cambiario aún rige para el sector corporativo, restringiendo su capacidad de demanda en el mercado oficial. Aislando a las compañías y extrapolando el ritmo de compras de los ahorristas minoristas —que atesoraron USD 2.463 millones en agosto según el BCRA—, el cuatrimestre previo a los comicios demandaría USD 9.852 millones, superando en un 88% la pauta oficial. Desde los compromisos del Estado, el cálculo de 1816 ubica la presión real en USD 12.600 millones, una exigencia 78% mayor a la estimada por Economía, brecha que treparía al 148% si el riesgo país impide colocar los USD 5.000 millones en Bonares que el Gobierno asume como liquidez garantizada.

Considerando que las reservas netas actuales cubren de forma ajustada los compromisos proyectados para 2027, el Gobierno necesita reabrir el financiamiento externo, coinciden operadores consultados. El esquema diseñado por la Secretaría de Finanzas asume que Argentina logrará colocar USD 5.000 millones en Bonares en el mercado internacional el año próximo.

Al día de hoy, esa puerta está trabada. El riesgo país sufrió una escalada en el último trimestre, pasando de la zona de los 400 puntos básicos a quebrar la barrera de los 640 puntos. Los títulos soberanos de referencia internacional, como el Global 35, pasaron a rendir un 11% en Wall Street, tocando el nivel de castigo más alto desde antes de las elecciones legislativas de 2025. En simultáneo, los bonos bajo ley local no ofrecen mejores perspectivas en la plaza doméstica: el A029 cerró operando con una Tasa Nominal Anual del 11,8% contra dólar MEP y del 13,4% contra Cable, un spread que encarece y dificulta cualquier intento de fondeo local contra dólares.

Ante la menor señal de incertidumbre electoral, el mercado reduce su exposición al riesgo argentino. Los inversores corporativos ya blindaron carteras acumulando un stock superior a los USD 12.000 millones en bonos Dollar Linked, mientras los ahorristas minoristas retomaron la dolarización física mensual.

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