El Departamento de Estado dispuso el cierre preventivo de la embajada en Brasilia y los consulados en Brasil hasta el lunes. La Policía Federal brasileña informó que los elementos recogidos hasta el momento no corroboran las sospechas de ataques. Australia adoptó la misma medida.
La embajada de Estados Unidos en Brasil cerró sus puertas este viernes y mantendrá clausurado el edificio hasta el lunes próximo. La misma medida se aplicó a los consulados estadounidenses en el país. El Departamento de Estado confirmó el cierre durante la madrugada y alegó "cuestiones de seguridad" ante amenazas de atentados contra diplomáticos y funcionarios, en vísperas de las elecciones presidenciales del domingo.
La Policía Federal brasileña organizó una operación para investigar la presunta organización de ataques contra los edificios diplomáticos estadounidenses. Por la tarde, en un comunicado, el organismo informó que "los elementos recogidos hasta ahora" no permiten corroborar esas sospechas, aunque añadió que continuará con la investigación.
La PF indicó que desplegó dos allanamientos contra "objetivos" localizados en el Distrito Federal y en San Pablo. En esa acción se detectó una conversación entre individuos no identificados que hablaban sobre la preparación de actos violentos. En ambos operativos la policía secuestró celulares y computadoras, con autorización de la justicia federal brasileña.
El comunicado de la Policía Federal señala textualmente: "Rápidamente se tomaron las medidas pertinentes, pero hasta el momento no se pudieron verificar elementos capaces de provocar los riesgos denunciados inicialmente. Tampoco se identificaron eventuales sospechosos de estar involucrados con organizaciones delictivas. Las investigaciones prosiguen con el análisis de equipos de comunicación prendidos".
El gobierno de Australia siguió a la Casa Blanca en los criterios de seguridad y también cerró sus sedes diplomáticas hasta el lunes. Los diplomáticos del país dijeron temer ataques, al igual que lo expresado por Washington.
El gobierno de Lula da Silva expresó recelos respecto de la conducta de la Casa Blanca en relación con las elecciones nacionales del domingo. Anoche, Donald Trump hizo declaraciones en las que enfatizó la importancia que le ha concedido a estos comicios brasileños. Fue después de anunciar el destino de 1 millón de dólares a "organizaciones civiles" de Brasil, capaces de organizar movilizaciones contra el Supremo Tribunal Federal, según publicó The Guardian en un artículo del miércoles último. Esta financiación saldrá del Fondo para los Derechos Humanos y la Democracia (HRDF), administrado por el Departamento de Estado de EE.UU.
En el equipo de Lula da Silva, que aspira a conquistar su cuarto mandato, hay quienes sostienen que una ofensiva de ese tipo podría ser orquestada para perjudicar la votación, a apenas un día y medio del sufragio.
