La jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, sostuvo que continuará con sus cuestionamientos al plan económico y a la conducción del oficialismo si no se modifican algunas variables. Además, no descartó competir por la Presidencia en 2027 y se diferenció del discurso presidencial en temas como discapacidad, libertad de prensa y justicia.
La jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, mantendrá sus críticas al Gobierno que integra si no se modifican algunas variables del plan de gestión y el método de conducción de los equipos libertarios, según afirmaron fuentes de su entorno.
Bullrich se pondrá al frente de la discusión para que el Ejecutivo garantice los recursos destinados a financiar la ayuda a las personas con discapacidad, tema que generó diferencias con la Casa Rosada. La senadora sostuvo en reuniones privadas: «Hay que tomar medidas urgentes para que mejore la economía. Si no lo hacemos, el modelo se rompe. ¿Va a volver el peronismo? No voy a permitirlo y voy a trabajar para que eso no pase: el Gobierno tiene que ceder en su intransigencia».
Consultada por el periodista Eduardo Feinmann sobre una posible candidatura presidencial en 2027, Bullrich respondió: «La historia me pondrá en el lugar que deba estar». En ámbitos privados, según fuentes que la tratan a diario, planteó: «No enfrentaría jamás a Javier en una interna. Pero él tiene que llegar con posibilidades reales a la reelección. ¿Y si no pasa? ¿Me voy a quedar callada y sentada solo porque hay que obedecer sin cuestionar?».
La senadora también negó que su postura forme parte de una estrategia acordada con Milei. «No, nada que ver, ¿cómo podría acordarse algo así?», explicó según dirigentes de su círculo más leal.
En las últimas dos semanas, Bullrich se quejó porque no se le advirtió que el proyecto de Presupuesto no incluiría los fondos para Discapacidad acordados con los aliados. También cuestionó el pedido de juicio político a la jueza porteña que falló en contra de la baja de la edad de imputabilidad y defendió públicamente a un grupo de periodistas condenados a cinco días de detención tras una cobertura crítica de la gestión de Gildo Insfrán en Formosa. El presidente Milei había publicado en X: «Basuras inmundas con micrófono», en referencia a la prensa. Bullrich respondió: «La libertad de prensa se respeta».
La senadora sostuvo que no teme ser expulsada del espacio: «No me van a echar, ni yo quiero romper. Si me obligan a pararme enfrente, saben que pagarán un costo demasiado alto, tanto electoral como político», según afirmaron sus asesores más allegados.
Bullrich participará mañana de la reunión de Gabinete encabezada por el Presidente y el martes volverá a Balcarce 50 para discutir con la Mesa Política. «Esta semana saqué en el Senado la Reforma de la Carta Orgánica del BCRA y logramos mayoría para el proyecto de zonas frías. ¿Entonces alguien puede poner en duda mi lealtad?», declaró.
La senadora también expresó su sorpresa porque el Gobierno no incluyó al Ministerio de Seguridad, conducido por Alejandra Monteoliva, dentro del nuevo Consejo de Seguridad Nacional que busca crear mediante el Proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional. «Es otra muestra de la descoordinación que tienen en la Casa Rosada con los proyectos que envían al Congreso. Seguridad va a integrar ese Consejo, vamos a incorporar al Ministerio donde corresponda que actúe», fijó postura ante otros senadores.
El miércoles pasado, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, invitó a todos los legisladores libertarios de la Cámara Alta a cenar en un restaurante de comida japonesa en Villa Urquiza. Asistieron también el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y Bullrich. Según quienes compartieron la mesa, Bullrich habló poco y no comió sushi.
