El secretario de Defensa británico, Wes Streeting, afirmó que la cuestión de las Malvinas ‘se resolvió en 1982’ y que el Reino Unido puede defender las islas. La Argentina reclama la reanudación de las negociaciones diplomáticas.
El secretario de Defensa del Reino Unido, Wes Streeting, afirmó en una entrevista con el diario británico The Sun que la cuestión de las Malvinas «se resolvió en 1982» y sostuvo que la Argentina carece de capacidad para tomar las islas, mientras que Gran Bretaña puede defenderlas. Streeting indicó que enviaría tropas ante un ataque.
Las declaraciones se produjeron luego de que el presidente argentino, Javier Milei, reiterara ante la Asamblea General de las Naciones Unidas el reclamo de soberanía y pidiera una solución pacífica a la disputa. El gobierno argentino también anunció medidas contra empresas vinculadas con la explotación petrolera en el archipiélago.
Streeting alegó que Milei repite una queja escuchada «año tras año» e invocó la voluntad de los isleños de seguir siendo británicos.
La Argentina reclama la reanudación de las negociaciones diplomáticas. Milei lo reiteró en la ONU al pedir una solución pacífica a la disputa de soberanía. Streeting contestó con una hipótesis militar y dejó sin respuesta el pedido concreto de sentarse a conversar.
La resolución 2065 de la Asamblea General de la ONU, aprobada en 1965, había llamado a los dos gobiernos a negociar. Después de la guerra de 1982, la resolución 37/9 volvió a pedirles que reanudaran las conversaciones para alcanzar una solución pacífica. El Comité Especial de Descolonización reiteró ese llamado este año.
La apelación británica a la autodeterminación de los isleños forma parte de una posición conocida. La Argentina sostiene que se trata de un caso particular de descolonización y que deben tenerse en cuenta los intereses de quienes viven allí. En la ONU, Londres defendió además la explotación de hidrocarburos en las islas y calificó de legítima esa actividad, cuestionada por Buenos Aires.
El gobierno argentino anunció medidas contra compañías que operan en la zona y el Reino Unido respondió que respaldará a esas empresas. Esta semana, el canciller Pablo Quirno ejerció el derecho a réplica en la Asamblea General después de que el primer ministro británico mencionara la cuestión Malvinas ante el organismo.
El Reino Unido mantiene una presencia militar en el Atlántico Sur, descrita por sus propias autoridades como permanente. Cuarenta y cuatro años después de la guerra, Londres afirma que está en condiciones de defender el archipiélago. Sigue pendiente su respuesta al llamado de Naciones Unidas a negociar la soberanía.
