25.8 C
Buenos Aires
viernes, 25 septiembre, 2026

Cómo funciona la logística de la ayuda humanitaria: prioridades, centros de acopio y la última milla

Noticias Relacionadas

La carga de un avión humanitario responde a evaluaciones en terreno y pedidos de autoridades locales. La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja gestiona la recepción, despacho aduanero, almacenamiento y envío de insumos. Una misión de la ONG Solidaire, liderada por Enrique Piñeyro, transportó más de 60 toneladas en once días.

Vistas desde lejos, las bodegas de un avión humanitario pueden parecer llenas de cajas indistinguibles. Pero prácticamente nada de lo que viaja allí debería haber sido elegido al azar. En uno de los manifiestos de carga utilizados durante la reciente misión internacional de la ONG Solidaire que dirige Enrique Piñeyro y de la que participó PERFIL, había 200 mantas térmicas, 800 kits de herramientas para refugios, 1.920 lonas, motobombas, cañerías de plástico, tanques flexibles para almacenar agua, mil bidones plegables y hasta una mini planta móvil de potabilización.

Todo cuidadosamente embalado y estibado sobre pallets. La carga completa de esa planilla alcanzaba 21.540 kilos y ocupaba algo más de 70 metros cúbicos una vez palletizada. Esta descripción explica una primera regla de la ayuda humanitaria: después de un terremoto, una inundación o un alud, no sirve cualquier cosa que se envíe.

Las prioridades surgen de evaluaciones realizadas en el terreno y de pedidos formulados por autoridades locales, las sociedades nacionales de la Cruz Roja y organizaciones que trabajan en cada emergencia.

La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) informó que “sus equipos logísticos gestionan la recepción de grandes cantidades de insumos, se ocupan de su despacho aduanero, del almacenamiento, seguimiento y envío hacia los puntos de distribución de la zona o país afectado”.

Una misión humanitaria argentina llevó 60 toneladas de ayuda por tres continentes

Ese mecanismo de relojería pudo verse en acción durante la última vuelta al mundo humanitaria del Boeing 787 de Solidaire, la ONG creada por Enrique Piñeyro y Carla Calabrese. En once días, el avión recorrió unos 50 mil kilómetros y transportó más de 60 toneladas de suministros. En uno de los tramos llevó desde el centro logístico regional de la Cruz Roja en Panamá hasta Colombia 14,3 toneladas de carpas, lonas, camas plegables, filtros y equipos de cocina, destinadas a familias cuyas viviendas fueron destruidas por el terremoto de agosto.

Centros de acopio

Los grandes centros de acopio son una pieza clave de ese engranaje. La red logística de la IFRC mantiene hubs internacionales, entre ellos los de Panamá y el de Kuala Lumpur, donde se almacenan previamente insumos estandarizados para no tener que comenzar a buscarlos cuando ocurre una tragedia. También existen centros en Dubái, Canarias y en Buenos Aires.

La lógica es sencilla: contar con stock listo permite ahorrar días cuando las rutas están cortadas, las viviendas destruidas y miles de personas necesitan techo, agua y alimentos con suma urgencia.

La etapa siguiente es bastante menos fotogénica que el despegue de un Boeing, pero suele ser muy compleja: la llamada “última milla”. Que una carga aterrice en Cali o Katmandú no significa que haya llegado a sus destinatarios. Desde el aeropuerto hay que descargarla, pasar controles, almacenarla, dividirla y trasladarla en camiones, vehículos pequeños o incluso helicópteros hasta comunidades aisladas.

Por ejemplo, en Nepal, tras el alud repentino del 26 de agosto, puentes y rutas quedaron destruidos y numerosas localidades de las zonas Rasuwa, Nuwakot y Dhading quedaron incomunicadas. La IFRC estimó inicialmente que unas 93 mil personas podían haber sido afectadas.

Allí aparece otro principio central: no necesariamente vuela primero lo que llegó primero al depósito. En septiembre, el Logistics Cluster —el mecanismo coordinado globalmente por el Programa Mundial de Alimentos— estableció para Nepal que los vuelos hacia áreas aisladas debían asignarse según necesidades verificadas.

Primero, las comunidades sin acceso terrestre; y, entre los suministros, prioridad para medicamentos esenciales y elementos de potabilización, seguidos por alimentos y otros artículos no alimentarios. Incluso pidió preparar las cargas en tamaños compatibles con helicópteros y etiquetarlas según la comunidad de destino.

No sorprende, entonces, que agua y refugio aparezcan una y otra vez en las bodegas. Tras perder una casa, una lona impermeable y un kit de herramientas pueden permitir improvisar un techo o reparar parcialmente una vivienda.

Tanques, bidones, bombas y sistemas de purificación atacan otro problema urgente: el acceso al agua segura. La propia IFRC considera las intervenciones de agua, saneamiento y refugio entre los componentes básicos de una respuesta inmediata. En Nepal, por ejemplo, la Cruz Roja desplegó asistencia con agua potable, refugios, primeros auxilios y suministros de emergencia.

Existe también una cara menos conocida de la solidaridad: una donación equivocada puede convertirse en un problema adicional. Por ejemplo, ropa usada sin clasificar, alimentos inadecuados o medicamentos no solicitados obligan a ocupar depósitos, personal y transporte que deberían dedicarse a insumos urgentes.

La IFRC documentó emergencias en las que decenas de contenedores con objetos donados sin pedido previo terminaron congestionando puertos y cadenas logísticas. La OMS recomienda que cualquier donación de medicamentos responda a necesidades expresamente identificadas, respete las regulaciones del país receptor y sea acordada previamente con sus autoridades sanitarias.

Así, detrás de una foto impactante de un avión lleno de ayuda hay algo bastante menos visible: listas, planillas, códigos, aduanas, depósitos y decisiones tomadas a miles de kilómetros del lugar del desastre. Una Boeing puede recorrer medio planeta en horas. Pero el objetivo final es conseguir que una manta, un bidón o unas pastillas para potabilizar agua lleguen a la familia que las necesita.

ML

Últimas Publicaciones