El Gobierno taiwanés resaltó el respaldo de ambos partidos estadounidenses a la isla, a días de la reunión entre los presidentes de EE.UU. y China en Washington, donde se abordará la situación de Taiwán y un paquete de armas pendiente de notificación.
El Gobierno taiwanés destacó este martes el «apoyo bipartidista» a la isla que existe en Estados Unidos, a falta de pocos días para la cumbre en Washington entre los presidentes de EE. UU. y China, Donald Trump y Xi Jinping, en la que previsiblemente se abordará la situación del territorio autogobernado.
«Creemos que la relación entre Taiwán y Estados Unidos se basa en intereses y valores compartidos, y que existe un apoyo bipartidista a Taiwán (en EE. UU.)», afirmó Chiu Chui-cheng, titular del Consejo de Asuntos Continentales de Taiwán -el organismo gubernamental encargado de las relaciones con China-, en declaraciones recogidas por la televisión local Taiwan Plus.
«Seguiremos trabajando con Estados Unidos y otros aliados democráticos para salvaguardar la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán», añadió.
Las palabras de Chiu se produjeron en la antesala de la visita del mandatario chino a EE. UU., donde esta semana se reunirá con su homólogo estadounidense para repasar los principales asuntos de la agenda bilateral, entre ellos la cuestión taiwanesa.
Uno de los temas más espinosos es un paquete de armas para Taiwán valorado en 14.000 millones de dólares que el Congreso de EE. UU. respaldó en enero de 2025, pero que la Administración republicana aún no ha notificado formalmente, paso necesario para que la venta siga adelante.
Tras su cumbre con Xi en Pekín el pasado mayo, Trump admitió que la venta de armas a Taipéi era una «muy buena baza negociadora» para Washington frente a China, lo que ha aumentado la incertidumbre en la isla respecto al histórico compromiso de Estados Unidos con su defensa.
Las autoridades chinas consideran Taiwán una «parte inalienable» de su territorio y no descartan el uso de la fuerza para hacerse con su control, una postura rechazada por el Ejecutivo taiwanés, que sostiene que solo los 23 millones de habitantes de la isla tienen derecho a decidir su futuro político.
Desde hace más de siete décadas, EE. UU. se encuentra en medio de las disputas entre ambas partes, ya que Washington es el principal proveedor de armamento de Taipéi y, aunque no mantiene relaciones diplomáticas con la isla, podría acudir en su defensa en caso de conflicto con Pekín.
