La obra social de los jubilados enfrenta un déficit estructural que se profundizó en los últimos meses, con tensiones internas y conflictos con prestadores en distintas provincias.
La obra social de los jubilados, PAMI, que cuenta con 5,4 millones de afiliados, es definida por funcionarios del Gobierno como “deficitaria por definición”. Según fuentes oficiales, el instituto siempre necesitó asistencia del Tesoro, incluso durante la administración de Javier Milei, que destinó unos 800.000 millones de pesos entre letras y aportes convencionales.
La eliminación del impuesto PAIS, que destinaba el 70% de lo recaudado al PAMI y a la Anses, implicó una reducción de ingresos. Si el tributo hubiera seguido vigente, este año habría aportado a la obra social 2,8 billones de pesos, frente a los 1,6 billones que suman los aportes del Tesoro en 2026.
En una reunión reciente entre el ministro de Salud, Mario Lugones, y el ministro de Economía, Luis Caputo, se planteó la necesidad de incrementar el presupuesto del PAMI en un 40% para su funcionamiento. Según asistentes al encuentro, la respuesta de Caputo fue negativa.
El jefe político del área de Salud, Santiago Caputo, atribuye responsabilidades al secretario de Hacienda, Carlos Guberman, por la ejecución del ajuste. Guberman es sobrino segundo de Luis Caputo y depende de él en el organigrama. Un aumento del 40% del presupuesto del PAMI equivaldría al 0,44% del PBI, superando el superávit financiero actual del 0,3%.
El director ejecutivo del PAMI, Esteban Leguízamo, y el subdirector, Carlos Zamparolo, estuvieron cerca de renunciar a principios del mes pasado por desacuerdos internos, pero fueron contenidos por el ministro de Salud.
Desde el sector de Santiago Caputo se mencionó la posibilidad de transferir recursos a las provincias para que estas gestionen la atención, con acuerdos similares a los firmados para obras de vialidad. Ya existen convenios de este tipo con Chubut y Catamarca.
El PAMI se financia con el aporte del 3% de los trabajadores activos y una suma de entre el 3% y el 5% de los jubilados, según el monto del haber. La pirámide poblacional muestra un aumento en la expectativa de vida, con 6.000 afiliados mayores de 100 años.
En la semana se registraron dos renuncias en el PAMI: la síndico general, María Florencia Zicavo, y el coordinador ejecutivo, Juan Cruz Montero. Ambos habían llegado al instituto apadrinados por Santiago Caputo. En reemplazo de Montero se designó a Verónica Pérez, también por disposición de Caputo.
El presupuesto del PAMI aumentó un 37,5% desde la asunción de Milei, mientras que la inflación acumulada en el período fue del 329%. Los nomencladores, que fijan la tarifa que la obra social reconoce a prestadores, aumentaron este año un 8%, frente a un IPC del 19%.
El Sanatorio de Concordia, que atiende a 15.000 afiliados al PAMI, envió una carta documento al instituto anticipando el fin de la atención a esos pacientes. Semanas atrás, clínicas y sanatorios de varias provincias realizaron paros en la prestación de servicios.
Las 38 unidades de gestión local y más de 600 agencias del PAMI en todo el país están conducidas, en muchos casos, por autoridades que responden a acuerdos territoriales libertarios, bajo la órbita de Karina Milei, según fuentes internas.
