La actriz española María Pedraza, embajadora de Sunglass Hut, presentó en Barcelona la fiesta de inauguración del verano y habló sobre su salto internacional con su primera película en Hollywood, ‘Just Play Dead’, dirigida por Martin Campbell y protagonizada por Samuel L. Jackson y Eva Green.
La actriz española María Pedraza, de 30 años, asistió en Barcelona a la fiesta de inauguración del verano organizada por Sunglass Hut, marca de la que es embajadora. Durante el evento, presentó las tendencias en gafas de sol y conversó sobre su carrera y sus proyectos.
“Para mí tienen algo mágico y puedes convertirte en una personalidad diferente según el tipo de montura”, declaró sobre los lentes.
Pedraza, que comenzó en la interpretación hace más de diez años, afirmó: “Soy más María que actriz” y añadió: “Si no funcionara mi carrera, elegiría otro camino, y no tendría miedo a empezar de cero”.
La actriz acaba de rodar su primera película en Hollywood, Just Play Dead, un thriller dirigido por Martin Campbell y protagonizado por Samuel L. Jackson y Eva Green. Su intención es orientar su carrera hacia el exterior.
En su faceta artística, Pedraza señaló que se permitió estar varios años sin trabajar para no aceptar proyectos que no sentía. Durante ese período descubrió su pasión por los caballos. La equitación, dijo, es su “momento de meditación” y que tras dos años de dedicación plena “ahora lo estoy llevando al lado más profesional”.
Describe jornadas de diez de la mañana a cinco de la tarde montando, entrenando y repitiendo movimientos con la disciplina que heredó de la danza. Pedraza proviene de un conservatorio donde, según sus palabras, “he sufrido mucho, es una profesión muy sacrificada”.
Una lesión la apartó del ballet a los 20 años. Habla de la soledad como una elección propia: “Soy de pocos amigos, mi círculo vital es mi madre y mi hermana”. La pérdida de su padre le hizo valorar ese núcleo y priorizar el tiempo con ellas y con su pareja, el actor Jason Fernández.
“Como actriz siento que se me valora mucho más fuera que en España”, aseguró. Agradeció a la industria española por todos estos años, pero expresó una crítica: “Siento que a los actores, actrices y figuración no se les da ese respeto y cuidado que merecen”.
En contraste, describió su experiencia fuera del país: un director que conoce el nombre de un actor con dos frases, un equipo que trata con respeto a la figuración y una atmósfera donde la educación es la base. Citó su trabajo con Martin Campbell como ejemplo de esa diferencia, no por el tamaño de la producción, sino por el trato humano: “Ese momento de calor que todos necesitamos”.
Sobre el paso del tiempo, reivindicó que la importancia no está en las cremas ni en los tratamientos, sino en “estar bien por dentro”. Mencionó haber atravesado inseguridades y trastornos alimentarios tras catorce años en el mundo de la danza clásica.
