La Agencia Nacional de Aduanas de México, la Secretaría de Marina y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana aseguraron 2.880.000 cigarros de procedencia ilícita en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, con origen en China y Corea.
La Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), en coordinación con la Secretaría de Marina (Semar) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), aseguró 2.880.000 cigarros de procedencia ilícita, equivalentes a 4.031 kilos, en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM). Según información oficial, los embarques provenían de China y Corea y fueron interceptados mediante inteligencia aduanera y equipos de revisión no intrusiva.
Los aseguramientos forman parte de una estrategia de control fronterizo desarrollada durante 2025 y lo que va de 2026 en el AICM. En ese período, las tres dependencias acumularon el decomiso de más de 156 toneladas de cigarros ilícitos en la principal terminal aérea del país, según datos difundidos por las instituciones. Los 4.031 kilos referidos en el comunicado más reciente representan una fracción de ese total.
La detección fue posible mediante revisión documental, inspección con rayos X e inspección física de los bultos, además de la gestión integral de riesgos e inteligencia aduanera. Las inconsistencias detectadas durante el proceso de revisión activaron los protocolos de inspección profunda que derivaron en los aseguramientos.
Según la ANAM, los embarques tenían origen en China y Corea y estaban destinados al territorio nacional. La actuación conjunta entre la ANAM, la Semar y la SSPC fue determinante para ejecutar los operativos en el AICM.
De acuerdo con las autoridades, el contrabando de cigarros afecta la economía formal al evadir impuestos y aranceles, lo que representa una pérdida para la recaudación del Estado mexicano. También se mencionaron violaciones de derechos de propiedad intelectual, competencia desleal frente a empresas legalmente establecidas y riesgos para la salud pública, ya que la autenticidad, composición y trazabilidad de los productos aún deben ser determinadas por las autoridades competentes.
Los embarques permanecen bajo resguardo de la autoridad aduanera mientras avanzan las actuaciones legales correspondientes. En paralelo, se desarrollan los procedimientos técnicos y ministeriales para determinar la situación jurídica de la mercancía decomisada.
Las tres instituciones reafirmaron su compromiso con la modernización de los procesos de inspección y control aduanero, así como con el fortalecimiento de las capacidades de análisis de riesgo e inteligencia aplicada al comercio exterior.
