A menos de 15 días de asumir la presidencia de Colombia, Abelardo de la Espriella es señalado en una investigación de Univisión por una reunión con un fiscal federal en Miami para indagar sobre una posible pesquisa en su contra, vinculada a su labor como abogado de Alex Saab.
A menos de 15 días para su llegada a la Casa de Nariño de Colombia, el presidente electo de Colombia Abelardo de la Espriella se encuentra envuelto en una nueva polémica que ha causado revuelo en el país sudamericano.
De acuerdo con una investigación realizada por el medio internacional Univisión, el hoy mandatario de los colombianos, en su etapa como abogado radicado en Miami, se habría reunido con un fiscal federal para averiguar si existía una investigación en su contra.
Dicha información obedece a que, en ese entonces, ejercía como defensor del empresario barranquillero Alex Saab, señalado por la justicia internacional como el principal testaferro y operador financiero de Nicolás Maduro, hoy capturado en Estados Unidos, y que fue cliente estrella de su firma De La Espriella Lawyers.
La sospecha del abogado y ahora mandatario electo de Colombia se conectaba con una pesquisa sobre transferencias de fondos de Saab destinadas al pago de abogados, un circuito que, según un memorando de la fiscalía de Nueva York citado por The New York Times, utilizó intermediarios y ocultó la identidad de los beneficiarios finales.
Saab fue acusado en 2019 en Miami y recibió un indulto en 2023 del presidente Joe Biden, como parte de un canje con el gobierno venezolano que permitió la liberación de 10 ciudadanos de Estados Unidos.
Detalles del supuesto encuentro
Según información revelada por Univisión, el abogado y hoy presidente electo Abelardo de la Espriella, junto con su abogado Manuel Retureta, un agente de la DEA y otros funcionarios sostuvieron en 2021 una reunión privada con un fiscal federal para averiguar si existía una investigación en su contra.
La respuesta que recibió fue que, si existía material incriminatorio, el gobierno se lo haría saber mediante una acusación formal. En caso contrario, el sistema judicial de Estados Unidos no informaría a una persona que pudiera ser objetivo de una pesquisa.
A su vez, la oficina del presidente electo de Colombia también se refirió al respecto y dijeron a The New York Times que “el presidente nunca fue investigado o acusado de ninguno de los asuntos que usted menciona”. A su vez, agregaron que su conducta como abogado y ciudadano privado ha sido “absolutamente impecable”.
Su vínculo con ‘Boliche’
Para la época de la reunión, el gobierno de Estados Unidos investigaba un posible lavado de dinero de José Luis Hernández, alias Boliche, asistente legal y amigo personal de De la Espriella en Miami.
Según investigó el medio norteamericano, a lo largo de 2021, la oficina del hoy presidente electo recibió noticias adversas desde Nueva York porque ese colaborador cercano había sido acusado de lavar dinero de Saab.
Hernández había decidido colaborar con el FBI después de ser descubierto en octubre de 2018. Según el diario estadounidense, implicó en la operación al profesor de la Universidad de Miami Bruce Bagley, que fue condenado a seis meses de prisión por lavado de activos en la Corte del Distrito Sur de Nueva York.
En diciembre de 2023, durante el juicio a un agente activo y otro retirado de la DEA acusados de corrupción en Nueva York, el abogado Ronald Gainor interrogó a Hernández sobre esos pagos. “Para pagar abogados”, respondió el testigo cuando se le preguntó para qué era el dinero que traía del exterior.
A la pregunta sobre el origen de esos fondos, alias Boliche dijo que provenían de un programa alimenticio para el pueblo venezolano investigado por el Grupo 10 de la DEA por corrupción y lavado de dinero. Las transferencias ocurrieron entre noviembre de 2017 y diciembre de 2018, un período en el que era público que De la Espriella figuraba entre los abogados de Saab.
Hernández, exnarcotraficante e informante de larga data de agencias federales como la DEA, era conocido por buscar clientes para bufetes del sur de Florida, de acuerdo con documentos judiciales. Tres de las personas consultadas por la publicación dijeron que también trabajó para De la Espriella.
La relación se volvió un flanco de campaña. Aparecieron fotos de ambos, y sus críticos lo llamaron “abogado de la mafia”, una etiqueta que él rechazó.
Nexos con Alex Saab
Abelardo de la Espriella ha mencionado en varias oportunidades que representó a Alex Saab entre 2013 y 2019, hasta que el empresario colombiano fue encausado en Miami y sancionado por la Oficina de Bienes Extranjeros del Departamento del Tesoro.
Aunque la investigación federal, según The New York Times, no dejó dudas de que las transferencias se usaron para pagar abogados, los beneficiarios finales nunca fueron identificados.
En el memorando preparado por la fiscalía de Nueva York en el caso de lavado de Boliche se afirma que el dinero fue transferido a “abogados de Saab”, que pagaban a Hernández una comisión por remisión. La parte del documento que identificaba a quienes recibieron la mayor cantidad de esos fondos fue censurada por la fiscalía.
Ese mismo documento, firmado por el fiscal Sheb Swett, sostuvo que el esquema de intermediación fue ideado por Saab porque temía que el gobierno de Nicolás Maduro descubriera que cooperaba con Estados Unidos. Según ese relato, el empresario dejó de enviar pagos directos cuando advirtió que Hernández era conocido por trabajar para la DEA y pidió que el profesor universitario apareciera en el circuito para no despertar sospechas.
Por el momento, Abelardo de la Espriella no ha emitido ningún pronunciamiento oficial sobre la supuesta reunión con un fiscal federal de los Estados Unidos.
