El Ministerio de Salud de la Nación emitió una comunicación epidemiológica para reforzar la vigilancia ante el riesgo de reintroducción del virus del sarampión, que consideró altamente contagioso. Se recomienda consultar ante fiebre y sarpullido dentro de los 30 días posteriores al regreso.
Ante el regreso de miles de argentinos que viajaron para seguir a la selección nacional durante el Mundial y el incremento del turismo internacional en la región, se elevó en el país el nivel de alerta para el sistema de salud por el riesgo de aparición de casos de sarampión. Las autoridades sanitarias aconsejan consultar de inmediato si hasta los 30 días posteriores al regreso aparece fiebre de 38°C o más y un sarpullido rojizo que avanza en la piel.
“La evaluación nacional de riesgo muestra que una proporción importante del territorio presenta condiciones epidemiológicas compatibles con un riesgo elevado de reintroducción y diseminación”, definió el Ministerio de Salud de la Nación desde el viernes pasado. No hubo aún casos notificados asociados a esta comunicación, según indicaron a LA NACION.
El sarampión es una enfermedad viral que se transmite como las infecciones respiratorias. Cuando la persona que lo contrajo habla, tose o estornuda, el virus eliminado al ambiente mantiene su capacidad de infectar durante algunas horas. Es altamente contagioso: “Cada persona infectada puede contagiar hasta a 18 personas”, subrayó la cartera sanitaria en su comunicado. “No existe un tratamiento antiviral específico para el sarampión; por eso, la vacunación constituye la medida preventiva más eficaz para evitar la enfermedad, sus complicaciones y la transmisión del virus”, agregaron.
La vacunación de calendario con dos dosis de triple viral está lejos del 95% en todo el territorio y de ser homogénea como para contar con una barrera robusta para frenar la transmisión. En los tres países que fueron sede del Mundial –México, Estados Unidos y Canadá– hay áreas con brotes activos que coincidieron con el cronograma de partidos. Florida, Texas y Kansas, por donde se movilizaron los hinchas argentinos, están entre los 44 estados que confirmaron casos en lo que va del año. Son casi 2300 en los 34 brotes nuevos de este año que llevan registrados los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC).
“El riesgo de reintroducción por la situación externa se combina con factores internos que incrementan la vulnerabilidad frente a una eventual introducción viral del sarampión. La persistencia de coberturas de vacunación inferiores a las metas recomendadas, la acumulación de susceptibles en distintos grupos etarios y territorios, y las brechas observadas en algunos indicadores de vigilancia epidemiológica son condiciones que podrían favorecer la transmisión del virus ante eventos de importación”, detalló Salud en la comunicación epidemiológica.
Para los viajeros que regresan, la recomendación es que, si aparecen fiebre y manchas rojizas en la piel durante el viaje o dentro de los 30 días posteriores al regreso, consulten de inmediato y refieran al ingresar al centro de salud los síntomas y el antecedente de viaje. Se indica el uso de barbijo y evitar lugares públicos hasta que un profesional dé el alta.
Para quienes vayan a viajar, se recomienda controlar tener el esquema para sarampión al día: en bebés de 6 a 11 meses, una dosis adicional; en chicos de un año, la primera dosis de triple viral; a partir de los 15 meses, la segunda dosis. La población general a partir de los 5 años debe tener el esquema completo de dos dosis. “Se desaconseja viajar a las embarazadas sin antecedentes comprobables de vacunación o sin anticuerpos contra el sarampión”, se comunicó.
A los profesionales y centros de salud, se pidió intensificar la sospecha ante la consulta de pacientes con síntomas y controlar que la vacunación esté al día. “La Argentina se encuentra en una situación de altísima vulnerabilidad para la reintroducción del virus de sarampión”, expresó Alejandra Gaiano, infectóloga pediatra y especialista en salud pública. Lo atribuyó a la baja tasa de vacunación con dos dosis de triple viral, la acumulación de adultos y chicos sin el esquema completo, y la llegada diaria de personas desde países con circulación del virus.
“En este momento, el regreso de todas las personas que viajaron para el Mundial genera que estemos con una situación de alerta mucho mayor, porque en los tres países donde se desarrolló hay muchísima circulación del virus. Canadá perdió su estatus de país libre de la enfermedad porque hace más de un año tiene transmisión viral autóctona, lo que hizo que toda la región lo perdiera. Bolivia también tiene circulación viral autóctona hace más de un año”, explicó Gaiano.
Llamó la atención sobre los síntomas porque pueden pasar desapercibidos. “El virus se transmite por vía respiratoria y es el más contagioso que conoce la humanidad”, insistió. “No menos importante en este contexto es que las acciones de bloqueo se hagan ante el caso sospechoso, sin esperar la confirmación diagnóstica”, dijo.
“El sarampión puede llegar a tener un 30% de mortalidad en menores de 1 año. Por eso es tan importante que la Argentina pueda sostener su status de eliminación con una mejor cobertura de vacunación y mayor sensibilidad de todo el sistema de salud para sospechar de sarampión –continuó Gaiano–. Si un adulto no sabe si tiene ambas dosis para sarampión porque no tiene el carnet de vacunación o no lo recuerda, se puede aplicar otra dosis de triple viral sin eventos adversos. Y, ante la aparición de fiebre y exantema o fiebre de regreso del Mundial, consultar.”
Una vez que el virus del sarampión ingresa al organismo por vía respiratoria, al cabo de diez días desata una cadena de síntomas. La enfermedad empieza bruscamente con fiebre de entre 39°C y 41°C, malestar general, enrojecimiento de los ojos, goteo nasal, tos seca y dolor de garganta. Entre el segundo y el tercer día, sigue la tos, secreción blanquecina, ronquera y conjuntivitis. Suele aparecer un nuevo pico de temperatura y comienzan las manchas rojizas en la piel. La erupción empieza en la unión de la frente con el cuero cabelludo y detrás de la oreja, se extiende a la cabeza y cuello el primer día, al tronco y extremidades al día siguiente, y por último a brazos, piernas y plantas de los pies. Cuando alcanza todo el cuerpo, baja la temperatura. Si la fiebre no cede, es signo de complicación.
Con la vacunación, se logró la eliminación del sarampión en la Argentina. La última epidemia fue en 1997-1998 y los últimos casos endémicos se registraron en 2000.
