Emitida por Canal 9 entre enero y octubre de 1994, la coproducción con Italia cambió las reglas del prime time y dejó un legado en la ficción nacional.
«Más allá del horizonte» se emitió por primera vez el 3 de enero de 1994 y, durante 200 capítulos, se transmitió por Canal 9 a las 21. Fue una coproducción con Italia, con el empresario Silvio Berlusconi. Cada capítulo costó 50 mil dólares, con un costo total de 10 millones. Trabajaron más de mil actores y extras, se construyó un fuerte y se emularon batallas épicas entre indígenas y conquistadores.
La historia, escrita por María Victoria Menis, Guillermo Glanc y Juan Marín, transcurría a mediados del siglo XIX y abordó temas como diferencias sociales, luchas por el poder, identidad, venganza, amores imposibles y secretos familiares. Por primera vez los pueblos aborígenes tuvieron un lugar importante en una tira. Las locaciones exteriores se realizaron en San Antonio de Areco y los decorados interiores en los Estudios Roda, en Martínez.
La novela se vendió a más de 30 países. Sus protagonistas fueron Grecia Colmenares y Osvaldo Laport. El horario de emisión fue una apuesta de Alejandro Romay y su hijo Omar: hasta ese momento las novelas se emitían en el horario vespertino, pero ellos optaron por el prime time. Hasta su final, el 7 de octubre de 1994, promedió 25 puntos de rating.
El elenco incluyó a Luisa Kuliok, Viviana Saccone, Norberto Díaz, Juan Vitali, Alfredo Iglesias, Gerardo Romano, Cecilia Maresca, Virginia Lago, Verónica Ruano, Patricia Palmer, Marta González, Antonio Grimau, Ana María Giunta, Juan Carlos Galván, Víctor Hugo Vieyra, Roberto Ibáñez, Karina Buzeki, Hugo Castro, Luis Longhi, Juan Palomino, Adriana Ferrer, Ivonne Fournery, Pablo Brichta, Nilda Raggi, Viviana Sáez, Claudio Rissi, Carlos Giani y Osvaldo Guidi. También participaron actores extranjeros como Amanda Sandrelli, Ethan Wayne y Clayton Norcross, a quienes se doblaban las escenas.
Gina Lollobrigida grabó unas pocas escenas hasta que renunció. Entonces convocaron a Luisa Kuliok. «Me encantó hacer Más allá del horizonte y que me convocaran en esas circunstancias. El personaje iba a hacerlo Gina Lollobrigida, un icono nacional en Italia, y no pudo porque nunca había hecho una novela que exige otra dinámica», declaró Kuliok a LA NACION.
Osvaldo Laport interpretó dos personajes: en la primera parte fue el sargento Enrique Muñiz y en la segunda, el indio Catriel. «Fue una novela que marcó un antes y un después para mí como trabajador del arte y como hombre. Socialmente hablando fue un antes y un después de la televisión argentina e inclusive también de la televisión mundial», afirmó Laport a LA NACION. El actor aseguró que hizo con sus propias manos el taparrabos que usó para el personaje de Catriel.
Omar Romay, productor de la tira, explicó a LA NACION: «Después del enorme éxito de La extraña dama en Italia, recibí el requerimiento de una segunda parte y logré un ofrecimiento equivalente a 25 veces el valor recibido por capítulo, en una noche larga de negociaciones». Sobre la decisión de emitir la novela en verano, agregó: «Evaluamos la posibilidad de que la novela generara hábito y fidelidad en la audiencia para enfrentar con éxito los desafíos que representaban el regreso de esos tanques».
Juan Vitali interpretó al indígena Shanké. «Tenía una cierta expectativa porque era una producción importante y había actores a los que quería mucho como Laport y Grecia. La misma Gina Lollobrigida me eligió cuando vio mi prueba», declaró a LA NACION. Marta González recordó: «Era tal el éxito de la novela que un día llegué a misa unos minutos más tarde y me puse al lado de una viejita que me miró y me dijo ‘ay Catriel, qué muchacho'».
Antonio Grimau contó: «En una de las escenas muy amorosas que tenía con Marta González y se desarrollaba en un carruaje muy chiquito rodeado de muchas luces muy fuertes, le pedí permiso para grabar vestido hasta la cintura con la ropa que correspondía y de la cintura para abajo estaba con ropa interior. No se aguantaba el calor».
Viviana Saccone afirmó: «Para mí una de las novelas más importantes por muchos motivos. Primero porque sentí desde lo más profundo de mi ser que esa historia me puso un sello, y la gente empezaba a reconocerme y a valorarme a partir de ese personaje». Patricia Palmer recordó: «Creo que es el día de hoy que cuando viajo a Italia siempre alguno me conoce».
