La combinación de coco y dulce de leche, dos sabores tradicionales de la pastelería argentina, da lugar a una preparación simple y rendidora. Se trata de los conitos de coco y dulce de leche, que se caracterizan por su exterior crocante y su interior tierno, ideales para meriendas o reuniones.
Hay combinaciones que nunca pasan de moda y que, con pocos ingredientes, logran conquistar cualquier mesa. Una de ellas es la del coco y el dulce de leche, dos clásicos de la pastelería que se unen en una preparación simple, rendidora y perfecta para compartir en una merienda, como postre o en cualquier ocasión especial.
Se trata de los conitos de coco y dulce de leche, considerados un clásico de la pastelería casera que se destaca por combinar dos sabores tradicionales en un solo bocado. Pequeños, dorados y con un intenso aroma a coco tostado, se caracterizan por su exterior apenas crocante y un interior tierno, que se complementa con el dulzor del relleno.
Su preparación es sencilla y requiere pocos ingredientes, por lo que es una opción ideal para quienes buscan un postre casero sin técnicas complejas. En total, puede estar lista en media hora.
Ingredientes
- 200 g de coco rallado
- 150 g de azúcar
- 2 huevos
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 cucharada de manteca derretida
- 300 g de dulce de leche repostero
- Azúcar impalpable, opcional, para decorar
Paso a paso
- Precalentar el horno a 180 °C y forrar una placa con papel manteca.
- En un recipiente, mezclar el coco rallado con el azúcar.
- Agregar los huevos, la esencia de vainilla y la manteca derretida. Integrar hasta obtener una preparación húmeda y compacta.
- Si la mezcla queda muy seca, incorporar unas gotas de leche. Si está demasiado húmeda, agregar un poco más de coco rallado.
- Tomar porciones de masa y darles forma de cono con las manos húmedas, presionando bien para que mantengan la forma durante la cocción.
- Colocar los conitos sobre la placa, dejando un pequeño espacio entre cada uno.
- Hornear entre 18 y 20 minutos, hasta que la base y los bordes estén apenas dorados.
- Retirar del horno y dejar enfriar por completo antes de manipularlos.
- Colocar el dulce de leche repostero en una manga pastelera y rellenar la base de cada conito.
- Espolvorear con azúcar impalpable y servir a temperatura ambiente.
Con estas cantidades se obtienen aproximadamente 20 conitos, según el tamaño que se les dé. Sin lugar a dudas, son una opción ideal para acompañar la merienda, especialmente junto a unos mates, o para compartir en cualquier reunión con familia y amigos.
