La princesa heredera de Noruega, Mette-Marit, recibió el alta hospitalaria tras un mes de su trasplante de pulmón, realizado el 18 de junio. Su hijo Marius Borg fue autorizado a cumplir parte de su condena en el Palacio de Skaugum con pulsera telemática.
La Casa Real de Noruega informó que la princesa heredera Mette-Marit fue dada de alta del Hospital Nacional, casi un mes después de someterse a un trasplante de pulmón el 18 de junio. La intervención se realizó debido a un agravamiento de la fibrosis pulmonar que padece desde 2018.
Previamente, el 9 de julio, la princesa reapareció en imágenes difundidas por la Casa Real durante el partido de octavos de final del Mundial de Fútbol 2026 entre Noruega y Brasil. En esas imágenes, se la vio sin la máquina de oxígeno que había necesitado en apariciones anteriores.
El alta coincide con la decisión del Tribunal de Oslo de permitir que Marius Borg, hijo de Mette-Marit de una relación anterior al matrimonio con el príncipe Haakon, cumpla las próximas cuatro semanas de su condena en el Palacio de Skaugum con pulsera telemática. Borg se encuentra en prisión preventiva desde febrero y fue condenado a cuatro años de prisión por delitos que incluyen dos violaciones, conducta temeraria y posesión de drogas. La Fiscalía apeló esta libertad provisional por considerar que existe riesgo de reincidencia.
En el comunicado oficial, Mette-Marit declaró: “Estoy profundamente agradecida. En primer lugar, quisiera agradecer a todos los que optan por la donación de órganos. Me han dado el regalo de la vida y las palabras no alcanzan para describir lo humildemente agradecida que me siento por ello”. También agradeció a su familia, médicos, cirujanos, enfermeros, fisioterapeutas y al personal sanitario, así como a todos los que contribuyen al sistema de salud noruego.
La princesa agregó: “Quiero enviar un saludo muy especial a mis amigos con fibromialgia. Han sido excepcionales durante una de las etapas más difíciles de mi vida. Vivir con fibrosis no es para cualquiera, y no pasa un día sin que piense lo fuertes que son”.
El príncipe Haakon afirmó: “Es un gran alivio tener a la princesa heredera de vuelta en casa tras su hospitalización. Todos estamos muy contentos de que la primera fase haya transcurrido tan bien. Estamos muy impresionados con el Hospital Universitario de Oslo. Si bien sabemos que nos espera un largo camino de recuperación y que pueden surgir complicaciones, nos sentimos muy satisfechos de haber llegado hasta aquí”.
Are Holm, jefe del departamento de Neumología del Hospital Nacional, sostuvo que “la salud de la princesa heredera es buena dadas las circunstancias”. No obstante, advirtió que “durante los próximos 6 meses, la princesa heredera recibirá formación y un seguimiento exhaustivo para detectar posibles complicaciones como el rechazo del nuevo órgano o las infecciones”. Holm añadió que “en aproximadamente un año se pasará a una fase más estable”, lo que implica que Mette-Marit se mantendrá alejada de sus funciones institucionales hasta su total recuperación.
