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martes, 7 julio, 2026

La morosidad alcanza a casi seis millones de argentinos y amenaza con extenderse

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En mayo de 2026, alrededor de 5,8 millones de personas no pudieron pagar regularmente sus deudas, según datos del Centro de Economía Política Argentina (CEPA). La irregularidad crediticia alcanzó el 27,9% de los deudores y el 15,3% del crédito otorgado a familias.

El endeudamiento de las familias argentinas mostró un nuevo aumento en mayo de 2026, según informes del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) y la consultora Analytica. Casi seis millones de personas registraron morosidad en el sistema bancario, billeteras virtuales y otros proveedores de financiamiento.

De acuerdo con el CEPA, 5,8 millones de personas no pagaron sus deudas regularmente en mayo, lo que representa el 27,9% de los 20,9 millones de deudores registrados. La mora del crédito otorgado a las familias alcanzó el 15,3%.

Fuera del sistema bancario tradicional, la irregularidad fue mayor: en billeteras virtuales y otros proveedores no financieros trepó al 29,6%, el nivel más alto desde que existen registros para ese segmento y superior al pico registrado durante la pandemia.

Martín Epstein, economista del CEPA, afirmó que la dinámica de la morosidad “es de las más graves del último tiempo” y que la mora bancaria “se encuentra en los peores niveles desde la poscrisis de 2001”. Sostuvo que la situación más preocupante es la de los proveedores no financieros de crédito: “En las billeteras virtuales y otras entidades no financieras la mora ya supera incluso los niveles registrados durante la crisis de 2018-2019 y durante la pandemia”.

Epstein indicó que “para que la mora empiece a bajar tendría que haber una recuperación importante de los salarios o una reducción significativa de las tasas de interés. Hoy no está ocurriendo ninguna de las dos cosas”.

La consultora Analytica detectó 19,8 millones de personas con algún tipo de crédito, con una deuda total de 74,2 billones de pesos, equivalente al 6,5% del Producto Interno Bruto (PIB). Del total, el 82,4% corresponde a bancos, el 10,1% a fintech y el 7,5% a otras entidades de financiamiento.

Según Analytica, 5,3 millones de personas presentan mora tardía, el 26,9% del total de deudores. Entre quienes tienen deudas solo con bancos, la mora alcanza el 19,2%; entre quienes se financian exclusivamente mediante fintech, asciende al 28,9%. La irregularidad sobre el volumen de préstamos es del 11,9% en bancos, 21,6% en fintech y 43,1% en el resto de entidades no financieras.

El estudio también señaló que los mayores niveles de incumplimiento se concentran entre personas de 18 a 30 años, con casi un 40% de irregularidad, vinculado a dificultades de inserción laboral y menores ingresos.

Para Aldo Abram, director ejecutivo de la Fundación Libertad y Progreso, el incremento de la morosidad es consecuencia del fuerte crecimiento del crédito privado en los últimos dos años. Sostuvo que “los bancos pasaron de prestarle principalmente al Estado a expandir rápidamente el crédito para familias y empresas. Probablemente no evaluaron con suficiente cautela que podían aparecer vaivenes económicos como los que ocurrieron durante 2025”.

Abram atribuyó el deterioro al endurecimiento monetario aplicado en 2025, que elevó las tasas de interés y coincidió con una aceleración inflacionaria. No obstante, consideró que la desaceleración de la inflación, la baja gradual de las tasas y la recuperación económica deberían contribuir a mejorar la capacidad de pago de los hogares.

Alberto Ruskolekier, en cambio, afirmó que “la morosidad va a seguir creciendo mientras no exista un esquema de tasas reales negativas”. Agregó que “las familias están pagando créditos con tasas positivas respecto de la inflación y los salarios vienen creciendo muy por debajo de los precios”. Señaló que “las deudas de las personas físicas y las tarjetas de crédito muestran los porcentajes de mora más elevados. En algunos tipos de crédito el incumplimiento ya ronda el 40%”.

Según datos del Banco Central procesados por la Fundación Libertad y Progreso, por cada 100 pesos depositados en el sistema financiero, 60 se canalizan hacia préstamos al sector privado, el nivel más elevado desde 2018. La relación entre crédito y depósitos se duplicó en los últimos dos años, desde el 30% a comienzos de 2024.

Iván Cachanosky, economista jefe de la Fundación Libertad y Progreso, señaló que “la recuperación no es casualidad, sino la consecuencia de eliminar el déficit fiscal y el financiamiento monetario”.

Los economistas Maximiliano Montenegro y Amílcar Collante advirtieron que el fuerte ajuste monetario de 2025 deterioró la calidad de la cartera de préstamos. Indicaron que más del 27% de quienes tomaron créditos dejaron de ser sujetos de crédito por su situación de mora, lo que limita la capacidad de expansión del financiamiento incluso si las tasas continúan bajando.

Este fenómeno comenzó a reflejarse en sectores como el mercado automotor, la venta de electrodomésticos y el financiamiento hipotecario, donde el impulso observado durante 2025 perdió intensidad.

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