El psicólogo Bernardo Stamateas analiza el fenómeno del autoboicot y las señales que indican cuándo una persona se convierte en su propio enemigo.
El psicólogo Bernardo Stamateas abordó en una entrevista el concepto de autoboicot, definido como las acciones cotidianas que una persona realiza para frenar su propio progreso. Según Stamateas, el autoboicot se manifiesta a través de conductas como la postergación, el perfeccionismo, la autoobservación constante, la repetición de vínculos negativos y el miedo a iniciar proyectos.
“Postergar es una forma de autoboicot. No es por falta de capacidad, sino porque sentimos que necesitamos estar más preparados y buscamos evitar ser evaluados”, afirmó Stamateas. En cuanto al perfeccionismo, sostuvo que consiste en sentir que siempre falta algo: “Me saqué un 9 en el examen… ¡debería haberme sacado un 10!”.
El especialista señaló que la autoobservación constante evita la toma de decisiones, mientras que repetir el mismo tipo de vínculos interpersonales con personas de rasgos negativos constituye una forma de autoboicot en las relaciones. “En el fondo, todo se reduce al miedo a equivocarse. En algún momento, todos vamos a fallar; sin embargo, el error es parte del camino hacia el éxito. Por eso, no deberíamos catastrofizar el fracaso, ya que es un maestro que siempre viene a enseñarnos algo”, declaró.
Stamateas explicó que el autoboicot protege la identidad conocida: “El autoboicot no consiste en destruir lo nuevo, sino en proteger lo viejo. De manera inconsciente, procuramos no perder la imagen que tenemos de nosotros”. Citó a Sigmund Freud para afirmar que la persona que se autoboicotea le teme al éxito: “Cuando alcanza el triunfo, busca fracasar por todos los medios”.
Para superar el autoboicot, el psicólogo recomendó “ser valientes para permitirnos que nos vaya bien y alcanzar el éxito sin sentir culpa”. Concluyó que “ese permiso no viene de afuera, sino de uno mismo”.
