Héctor Méndez, fundador de Los Topos Azteca, afirmó que una representante de un medio público le pidió agradecer a la presidenta encargada Delcy Rodríguez mientras participaba en las tareas de búsqueda tras los terremotos del 24 de junio en Venezuela.
El rescatista mexicano Héctor Méndez, fundador y referente de Los Topos Azteca, declaró que durante su participación en las labores de rescate por los terremotos ocurridos el 24 de junio en Venezuela, una representante de un canal de televisión estatal le solicitó que expresara un mensaje de gratitud hacia la presidenta encargada Delcy Rodríguez. Según el testimonio publicado por El Nacional, Méndez rechazó la indicación y señaló que su labor es humanitaria y no política.
En un video difundido en redes sociales, Méndez relató que “llegó una muchacha de la tele” y le indicó que debía decir un mensaje de agradecimiento dirigido a Delcy Rodríguez. El rescatista, de 80 años, respondió que nadie iba a dictarle lo que debía declarar y subrayó que actúa como voluntario y miembro de la sociedad civil, no como dirigente político. “La mandé al diablo”, afirmó Méndez sobre su reacción, aunque luego indicó que ofreció disculpas a sus superiores por el tono del intercambio.
El incidente ocurrió en el contexto de las operaciones de rescate que involucran a miles de voluntarios locales e internacionales. Hasta el momento, según la página de reporte ciudadano desaparecidosterremotovenezuela.com, se contabilizan más de 60 mil personas no encontradas desde los terremotos. El último balance oficial reporta 1520 muertos, 3150 heridos y 12.721 familias damnificadas.
La misión de rescate de Los Topos Azteca se enmarca en la respuesta al desastre causado por los sismos. Reportes indican que el contingente mexicano llegó al país con equipo de búsqueda, personal sanitario e insumos para apoyar la localización de sobrevivientes. Méndez cuenta con cuatro décadas de experiencia en operaciones de rescate, iniciada tras el terremoto de 1985 en México, y ha participado anteriormente en Venezuela en el terremoto de Cariaco de 1997 y el deslave de Vargas de 1999.
