El periódico británico Financial Times informó sobre la renuncia de Manuel Adorni como jefe de Gabinete en Argentina, en el contexto de una investigación por enriquecimiento ilícito, y mencionó una declaración de la secretaria de Presidencia, Karina Milei.
El periódico británico Financial Times publicó este sábado una nota sobre la renuncia de Manuel Adorni como jefe de Gabinete, en medio de una investigación por enriquecimiento ilícito. En el artículo, el diario señaló que la dimisión ocurrió mientras el presidente Javier Milei intenta “sofocar un escándalo de corrupción que dañó a su gobierno reformista de libre mercado”.
Financial Times describió a Adorni como el “principal asesor” de Milei y detalló que “enfrenta una investigación federal por recientes compras de propiedades y viajes de lujo”. La renuncia fue anunciada mediante una carta publicada en X el sábado por la noche, horas antes del partido de Argentina contra Jordania por el Mundial de 2026.
El periódico indicó que el escándalo en torno a Adorni comenzó en marzo y que “minó la popularidad y el capital político de un gobierno que intenta impulsar la mayor agenda de reformas del país en décadas”. También mencionó que su intento de justificar gastos en una entrevista televisiva, alegando ahorros legítimos e inversiones en criptomonedas, “provocó burlas generalizadas en la Argentina e intensificó los llamados a su renuncia”.
Además, Financial Times se refirió al mensaje de Karina Milei, a quien calificó como la “aliada más cercana de Adorni en el Gobierno”. La secretaria de Presidencia emitió una “inusual declaración” en la que manifestó respeto por la decisión de Adorni y agregó: “Lamentamos que las circunstancias se hayan desarrollado de esta manera”.
El diario británico también analizó la postura del presidente Milei, quien “resistió durante meses la presión de sus aliadas de centroderecha y miembros de su propio partido libertario para que destituyera a Adorni”. Milei declaró este viernes, durante un viaje a España, que no destituiría al funcionario sin una sentencia judicial: “Si lo declaran culpable, lo destituiré yo mismo. Confío en su honestidad”.
