La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) formalizó un pedido ante el Senado de la Nación y el Ministerio de Economía para obtener medidas de alivio fiscal que permitan la supervivencia de las pequeñas y medianas empresas.
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) formalizó un reclamo ante el Senado de la Nación y el Ministerio de Economía para obtener medidas de alivio que permitan la supervivencia de las pequeñas y medianas empresas.
Salvador Femenia, secretario de prensa de la entidad, explicó en declaraciones a Punto a Punto Radio 90.7 FM que el eje central se encuentra en los cambios previstos para la normativa vigente. «La ley de inocencia fiscal contiene el aumento de las multas. Y eleva ese monto de 220.000 a 440.000 pesos. Son multas que se aplican en forma automática en el caso de infracciones formales, faltas de presentaciones de declaraciones juradas», afirmó.
Ante la magnitud de estos incrementos, la propuesta de CAME busca establecer mecanismos de regularización que no asfixien financieramente a los contribuyentes durante los periodos de espera previstos. «Eso contiene un periodo de espera que va de entre 20 y 90 días de acuerdo a la categoría del contribuyente. Nosotros dijimos ya que van a mandar un proyecto, por favor incluyan el tema de las multas pidiéndole tanto a Caputo como posteriormente la carta que le mandamos a los presidentes de bloque del Senado, que esas multas durante el periodo de espera previsto en la ley no se cobren y que si se regulariza la obligación entre el primero y 15º día posterior al vencimiento del periodo de espera, que sean de 50%», detalló sobre la solicitud enviada a los legisladores.
Y luego completó: «Como para aliviar la derogación, que significa hoy que podemos reconocer que las multas están muy atrasadas, que vienen años con ese monto, pero justamente en este momento creo que hay que dar un poquito de respiro porque la situación realmente es muy complicada».
Además, esta demanda se fundamenta en un escenario económico crítico, donde la caída sostenida de las ventas ha puesto en jaque la operatividad de los comercios e industrias. Al respecto, Femenia remarcó la gravedad del panorama actual: «Esto se da en un contexto de la dificultad que tenemos las pymes tanto comerciales como industriales para seguir operando, para mantener el personal, para pagar los gastos».
«Realmente en un momento de depresión de ventas, no solamente la depresión en sí, van según nuestras encuestas que publicamos mensualmente van 13 meses consecutivos de caída viniendo anteriormente de una situación muy difícil», remarcó.
Por otra parte, la entidad advirtió sobre el impacto de las acciones judiciales de recaudación y la necesidad de una nueva moratoria que contemple la realidad de las deudas acumuladas recientemente. «La verdad que la situación es acuciante. respecto de los embargos están siendo realmente altamente numerosos y le estamos pidiendo que sean suspendidos temporalmente, que eso lo tiene que hacer por ley, porque la ARCA no tiene este atribuciones para hacerlo», insistió.
«Y por último una moratoria de 48 cuotas con quita del 50% de los recargos y una tasa de interés realmente amigable para que puedan ser pagada esta deuda. Más allá de que hubo una moratoria que terminó en abril, pero que consolidaba deudas a 31 de agosto, en una situación en la que estamos, terminamos con una moratoria y ya estábamos acumulando deudas nuevamente», agregó Femenia.
Finalmente, el análisis concluyó señalando que los problemas administrativos son, en esencia, un reflejo de la asfixia financiera y la falta de liquidez que atraviesa el sector. Para cerrar, Femenia sintetizó la problemática del día a día de un empresario pyme: «La dificultad se transforma en dificultad administrativa porque no te dan las manos para tapar agujeros. Son temas también que implican en lo financiero porque tenés que depositar el IVA que seguramente lo cobraste previamente y no tenés en ese momento la plata para depositarlo. Hay un montón de situaciones que realmente vienen de la falta de caja».
