11.8 C
Buenos Aires
viernes, 22 mayo, 2026

La última visita de un papa: el viaje de Juan Pablo II en 1987, cuando recorrió diez ciudades en seis días

Noticias Relacionadas

El pontífice polaco llegó por segunda vez a Buenos Aires y fue recibido por Raúl Alfonsín; mantuvo una agitada agenda, con encuentros multitudinarios y reuniones con sectores políticos, empresarios y sociales.

Treinta y nueve años pasaron desde la última visita de un Papa a la Argentina. Fue entre el 6 y el 12 de abril de 1987, cuando Juan Pablo II llegó por segunda vez al país y fue recibido por el entonces presidente Raúl Alfonsín. Fue una visita pastoral en la cual el pontífice polaco recorrió diez ciudades, distinta del viaje de 30 horas que había realizado en junio de 1982, cuando llegó por primera vez en los días finales de la guerra de Malvinas.

En 1982 el Papa había sido recibido por la Junta Militar, encabezada por el presidente de facto Leopoldo Fortunato Galtieri. La visita de 1987 se produjo en un clima político y social diferente, cuatro años después de la recuperación de la democracia. Pocos días después de la visita se produjo la primera rebelión de los militares carapintadas que afectó al gobierno de Alfonsín. Dos meses después, en junio, fue sancionada en el Congreso la ley de divorcio vincular.

Al llegar al Aeroparque Jorge Newbery, procedente de Chile, el papa Karol Wojtyla expresó su “profunda alegría y gran emoción al pisar por segunda vez esta bendita tierra de la Argentina”. Agregó: “Vuelvo ahora en visita pastoral para seguir cumpliendo la misión que el Señor me ha encomendado, de evangelizar y ser maestro de la fe, ejerciendo a la vez, como sucesor de Pedro, el ministerio de confirmar a mis hermanos”.

Durante la visita, Juan Pablo II convocó a fieles en celebraciones en Bahía Blanca, Viedma, Mendoza, Córdoba, Tucumán, Salta, Corrientes, Paraná y Rosario. En algunos casos llegó a tres ciudades en la misma jornada. El pontífice pronunció 26 mensajes pastorales frente a casi cuatro millones de personas. Sus mensajes abordaron temas como la unidad familiar, la paz, el amor, la justicia, la reconciliación, la dignidad del hombre y la evangelización.

El Papa mantuvo encuentros con obispos, sacerdotes, religiosos, laicos, agentes de pastoral, diplomáticos, políticos, dirigentes sindicales, empresarios, campesinos, inmigrantes, enfermos, aborígenes, representantes de otras confesiones religiosas y el mundo cultural. A los 67 años, mostró su carisma con los jóvenes que cubrieron la avenida 9 de Julio. Se registró el cántico “Juan Pablo II, te quiere todo el mundo”.

El Papa se movilizó en el “Papamóvil”. Visitó la Catedral porteña y luego el presidente Alfonsín lo recibió en la Casa Rosada. En el Salón Blanco ofreció un mensaje a dirigentes políticos, de la oposición y autoridades del Poder Judicial. Dijo: “Corresponde ciertamente al Estado prestar una particular atención a la moralidad pública, a través de oportunas disposiciones legislativas, administrativas y judiciales, que aseguren un ambiente social de respeto de las normas éticas, sin las cuales es imposible una digna convivencia humana”.

Unas 130.000 personas recibieron al Papa en Bahía Blanca, donde habló sobre la “evangelización del mundo rural”. En Viedma lo recibió el obispo Miguel Esteban Hesayne. En Mendoza rezó por la paz, dos años y medio después de cerrar con su mediación el conflicto con Chile por el Canal de Beagle. En Córdoba habló sobre “la realidad del matrimonio y de la familia en este tiempo de prueba y de gracia”. Unas 80.000 personas lo aclamaron en Tucumán, donde meditó sobre “los cristianos y la patria”. En Salta se probó un poncho tradicional y habló sobre evangelización cristiana. En Paraná abordó la religiosidad popular.

En Buenos Aires celebró una misa en el estadio de Vélez Sarsfield ante sacerdotes, religiosos, laicos y agentes pastorales. Tuvo un encuentro con el mundo del trabajo en el Mercado Central, al que concurrió el secretario general de la CGT, Saúl Ubaldini. Allí Juan Pablo II afirmó: “No podéis conformaros con unos objetivos de corto alcance, cuya única finalidad se reduzca a la concertación colectiva de las remuneraciones y a la disminución de las horas laborales. Es justo que exista una noble contienda sindical, pero encaminada a conseguir los objetivos propios del mundo laboral, dirigida a fortalecer la solidaridad y elevar el nivel de vida material y espiritual de los trabajadores”.

El Papa tuvo una reunión con empresarios en el Luna Park. Destacó el “espíritu emprendedor” y les pidió “servir al bien común en el vasto y complejo campo de la producción de bienes y servicios”. En Rosario, ante el Monumento a la Bandera, se refirió a la misión de los laicos en la Iglesia.

Últimas Publicaciones