El secretario de Estado estadounidense informó que ambos mandatarios coincidieron en oponerse a la militarización y los peajes en la vía marítima clave para el comercio global.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, coincidieron en que el estrecho de Ormuz no debe ser militarizado. Así lo afirmó el secretario de Estado Marco Rubio tras la reunión mantenida el jueves en Beijing. Ambos líderes abordaron el conflicto en Irán y el bloqueo de la vía marítima, pero Rubio precisó que Estados Unidos no pidió la intervención de China en el asunto.
Según Rubio, la delegación china expresó su desacuerdo con la militarización y la imposición de peajes en Ormuz, postura que comparte Washington. Rubio destacó que la Casa Blanca no busca la ayuda de China para resolver el conflicto con Irán ni para reabrir el paso marítimo. Indicó que el cierre del estrecho de Ormuz ha elevado los precios internacionales de los combustibles y afectado la economía global.
La guerra en Irán fue uno de los temas principales de la visita de Trump a China, que se pospuso seis semanas por ese motivo. China, con vínculos estrechos con Teherán, criticó los ataques estadounidenses e israelíes iniciados el 28 de febrero y abogó por una solución diplomática. Rubio aseguró que ambas potencias se oponen a que Irán desarrolle armas nucleares.
Por su parte, el secretario del Tesoro Scott Bessent declaró a CNBC que la reapertura del estrecho de Ormuz es prioritaria para China y que Beijing hará todo lo posible para reabrir la vía marítima. Bessent dijo: “A China le interesa mucho que se reabra el estrecho, y creo que trabajarán entre bastidores en la medida en que alguien tenga alguna influencia sobre el liderazgo iraní”.
Xi Jinping advirtió a Trump que cualquier error en la gestión de la cuestión de Taiwán podría generar conflictos. Rubio afirmó que la política estadounidense sobre Taiwán no ha cambiado y que se mantiene la ambigüedad estratégica respecto a una eventual defensa militar. La venta de armas estadounidenses a Taiwán, incluido un paquete de $11.000 millones anunciado en diciembre, no fue eje central de las conversaciones.
Trump y Xi acordaron establecer un protocolo conjunto sobre seguridad en inteligencia artificial. Bessent explicó que ambos países fijarán mejores prácticas para evitar que actores no estatales accedan a los modelos más avanzados. Argumentó que Estados Unidos lidera el desarrollo de la IA y por ello puede mantener conversaciones directas con China. Washington ha restringido la venta de semiconductores avanzados, principalmente de Nvidia, a China, aunque se han autorizado algunas operaciones recientes.
Trump preguntó por la situación de Jimmy Lai, editor prodemocracia de Hong Kong condenado a 20 años de prisión. Rubio señaló que el presidente estadounidense suele abordar ese caso en sus encuentros con Xi y abrió la posibilidad de buscar una solución que permita la libertad de Lai.
Las discusiones entre Estados Unidos y China continúan en Beijing, en la primera visita oficial de Trump al país desde 2017. Las negociaciones abordan temas de seguridad, economía, comercio y estabilidad regional.
