El presidente de las Islas Canarias, Fernando Clavijo, manifestó su oposición a que el crucero MV Hondius, con un brote de hantavirus, atraque en el archipiélago, y pidió una reunión con el presidente Pedro Sánchez ante la falta de coordinación e información.
En medio de la incertidumbre sobre la situación de los pasajeros y tripulantes del crucero MV Hondius, el presidente de las Islas Canarias, Fernando Clavijo, expresó su rechazo a que el barco de lujo, afectado por un brote de hantavirus, atraque en el archipiélago. La embarcación se encuentra actualmente detenida en Sudáfrica, donde el Ministerio de Salud confirmó que se detectó la cepa Andes del virus, que puede transmitirse entre humanos.
En declaraciones a la emisora COPE, Clavijo criticó la decisión del gobierno español: “Esta decisión no se basa en ningún criterio técnico, ni existe información suficiente para tranquilizar al público o garantizar su seguridad”. Además, reclamó al presidente Pedro Sánchez: “Canarias actúa siempre con responsabilidad, pero no puede aceptar decisiones tomadas de espaldas a las instituciones canarias y sin suficiente información a la población”.
Este miércoles, se supo que el vuelo que debía evacuar a un médico del MV Hondius hacia las islas fue cancelado, según indicó una fuente cercana a la presidencia regional a la agencia AFP. “Lo que el gobierno de Canarias lamenta es que no haya información suficiente para saber si hay riesgos a los que tienes que enfrentar”, agregó la fuente, que dijo desconocer el motivo de la cancelación.
Tres personas del crucero fallecieron, una de ellas en Johannesburgo tras ser trasladada en un vuelo comercial desde la isla atlántica de Santa Elena. Otro pasajero, de nacionalidad británica, fue evacuado por separado y se encuentra hospitalizado en Johannesburgo.
El ministro de Salud de Sudáfrica, Aaron Motsoaledi, confirmó que las pruebas preliminares indican la presencia de la cepa Andes, la única de las 38 conocidas que puede transmitirse de persona a persona. No obstante, intentó transmitir calma: “Este tipo de transmisión es muy rara y solo ocurre debido a un contacto muy estrecho entre personas”.
Las autoridades sudafricanas están rastreando a casi 90 personas que viajaban en el vuelo que transportó a una mujer neerlandesa de 69 años, quien falleció en Johannesburgo luego de que su esposo, de 70, muriera a causa del virus en el barco. La mujer había abandonado el crucero en Santa Elena el 24 de abril con síntomas gastrointestinales y falleció el 26 de abril en un hospital de Johannesburgo, según la Organización Mundial de la Salud. La aerolínea Airlink, que operó el vuelo, informó que había 82 pasajeros y seis tripulantes a bordo.
