El alcalde de Chicago, Brandon Johnson, lideró la firma de la Declaración de Haymarket, una coalición de nueve ciudades estadounidenses que busca proteger a los trabajadores, inmigrantes y el derecho a la protesta frente a presiones económicas y políticas federales.
El alcalde de Chicago, Brandon Johnson, encabezó la firma de la Declaración de Haymarket, un documento que establece una coalición estratégica entre ciudades destacadas de Estados Unidos. Este pacto surge como respuesta a las presiones económicas actuales que enfrentan los empleados de sectores vulnerables.
El objetivo del acuerdo es garantizar que el crecimiento económico de las metrópolis se traduzca en beneficios para los empleados. Según el comunicado oficial, los alcaldes se comprometen a proteger el derecho a la protesta, defender a las comunidades inmigrantes y ampliar el acceso a empleos bien remunerados.
“La Declaración fortalece la cooperación entre ciudades frente a los ataques de la administración Trump contra nuestros residentes, al tiempo que demuestra solidaridad, resiliencia y un compromiso con la justicia económica”, señala el texto.
La coalición integra a los alcaldes de las siguientes ciudades: [lista de ciudades no especificada en la noticia original]. El pacto establece que los alcaldes alinearán el gasto público con valores compartidos y construirán comunidades más seguras mediante la prevención y la confianza.
“Como líderes de la ciudad, tenemos la responsabilidad y la autoridad de responder a las necesidades de nuestra gente y de defender la democracia”, declaró Johnson. El texto oficial indica que estas ciudades facilitarán procesos más transparentes para la sindicalización y protegerán a los representantes de los trabajadores contra represalias.
Además, establece que los funcionarios deben defender a las comunidades inmigrantes y proteger el derecho al voto. Los alcaldes señalaron que el momento exige una respuesta coordinada de los gobiernos locales frente a lo que describieron como extralimitación federal y deferencia a los intereses de los más ricos.
“Defender nuestros derechos, promover nuestra democracia y reducir costos se basan en el mismo principio: que el gobierno debe servir al pueblo”, dijo la alcaldesa Katie Wilson.
El 1 de mayo no solo se conmemora el Día Internacional del Trabajo, sino también el aniversario de la revuelta de Haymarket, una lucha obrera crucial del 4 de mayo de 1886, cuando una protesta obrera pacífica en Chicago fue interrumpida por una bomba, según el gobierno local. Activistas se manifestaban para solicitar una jornada laboral de ocho horas. Muchos murieron y otros resultaron heridos tras la represión.
Por ello, el nuevo pacto también establece que los alcaldes protegerán la Primera Enmienda y el derecho a la protesta y la organización pacífica. “El gobierno local y sus líderes deben mantenerse firmes y liderar donde otros fallan. Debemos resistir para proteger a nuestros residentes”, dijo la alcaldesa Dorcey Applyrs.
