En Toledo, Córdoba, una ordenanza aprobada sobre tablas establece que cada concejal y miembro del Tribunal de Cuentas cobre el 2% del presupuesto municipal. El intendente Sergio Marín cuestionó el monto y la forma de aprobación.
La discusión política estalló en Toledo tras la aprobación exprés de una ordenanza que redefine los ingresos de los concejales y miembros del Tribunal de Cuentas. La iniciativa, votada en la noche del martes con cinco votos a favor y dos en contra, establece un mecanismo de cálculo que generó cuestionamientos dentro y fuera del ámbito institucional.
Con un presupuesto total estimado en $7.400 millones, el artículo 5 de la ordenanza fija que la dieta mensual de cada concejal y cada integrante del Tribunal de Cuentas será equivalente al 2% de ese monto. De aplicarse ese criterio, cada uno percibiría alrededor de $12 millones mensuales por cargo.
El intendente Sergio Marín reaccionó rápidamente y puso en duda tanto el contenido como la forma en que se aprobó la normativa. “Lo curioso es que se trató sobre tablas. Nosotros tenemos varias obras pendientes en comisión del Concejo Deliberante que todavía no fueron tratadas, y esto salió con una rapidez llamativa”, sostuvo a Cadena 3.
Además, cuestionó la magnitud de los montos en relación con la escala de la localidad. “Nos sorprendió el monto para una localidad de entre 5.000 y 6.500 habitantes, con un presupuesto reducido y en este contexto actual”, afirmó. “Seguramente vamos a vetar la ordenanza y esperamos que no insistan con estos artículos. Si no, tendremos que recurrir a la Justicia y plantear su inconstitucionalidad”, señaló.
Otro de los puntos que generó ruido político fue el respaldo transversal que tuvo la iniciativa dentro del Concejo. “Llama la atención que concejales libertarios aprueben un aumento de dieta en este contexto económico, cuando se habla de anticasta. Desde nuestra localidad parecería que vamos a contramano”, lanzó Marín.
