El costo de los vehículos nuevos en Estados Unidos alcanzó un promedio de casi 50.000 dólares en mayo de 2026, según datos de Cox Automotive y Los Angeles Times. El incremento es del 30% en seis años y del 12,6% respecto al año anterior.
Comprar un auto nuevo en Estados Unidos sigue siendo parte del “sueño americano”, pero en mayo de 2026 el precio promedio ronda los US$50.000, según informó Los Angeles Times con base en datos de Cox Automotive. Esto representa un aumento del 30% en seis años y del 12,6% en comparación con el año pasado.
Para afrontar estos valores, los consumidores suelen extender sus créditos hasta siete años. Esta modalidad ya representa más del 12% de todas las ventas, frente al 8% registrado un año antes. “La posibilidad de comprar un medio de transporte todavía existe. La pregunta es qué obtienes por tu dinero”, señaló Charlie Chesbrough, economista senior de Cox Automotive.
Además del precio de compra, otros costos asociados también subieron. Los seguros de auto aumentaron un 55% en seis años, mientras que las reparaciones se incrementaron un 48%.
Entre las causas del alza se encuentran el contexto histórico, las estrategias de fabricación y los costos tecnológicos. La pandemia de COVID-19 redujo drásticamente la producción de vehículos, afectando la oferta. Aunque la producción se ha recuperado, persisten interrupciones en la cadena de suministro y aranceles que mantienen los precios elevados.
Otra razón es la demanda de vehículos más costosos. Las empresas automotrices redujeron la producción de modelos económicos para priorizar camionetas pickup y SUVs, que generan mayores márgenes de ganancia. “Lo que todo el mundo quiere es el SUV mediano con asientos de cuero y techo corredizo por US$25.000, y eso no existe”, agregó Chesbrough.
La incorporación de nuevas tecnologías, como asistencia de carril, frenado automático de emergencia y monitoreo de punto ciego, también contribuyó al incremento de precios.
Ante los altos costos, muchos consumidores optan por autos usados. Según Cox Automotive, se prevé que la venta de vehículos de segunda mano alcance los 20,4 millones en 2026. “La demanda de vehículos usados es sólida y los niveles de inventario son relativamente ajustados”, declaró Jeremy Robb, economista jefe de Cox Automotive. Los valores de los usados aumentaron un 1,4% en marzo y un 2,3% desde principios de año.
