La banda uruguaya ofreció un show de tres horas y cuarenta canciones en el estadio de Ferro, donde repasó su nuevo disco y sus clásicos, con la presencia de un familiar del cantante como invitado sorpresa.
La banda No Te Va Gustar presentó este sábado su nuevo álbum, Florece en el caos, en el estadio de Ferro, en el barrio porteño de Caballito. El show, que duró tres horas e incluyó cuarenta canciones, combinó los nuevos temas con los clásicos de la banda, en un repertorio que recorrió sus más de treinta años de carrera.
El cantante Emiliano Brancciari explicó que el título del álbum refleja tanto el contexto global como una experiencia personal: «El título del álbum tiene que ver un poco con que el mundo es un caos general zarpado y la música es uno de esos lugares donde uno se refugia. También para la banda el hecho de mudarse fue algo caótico, así que pasa a ser algo personal».
Durante la presentación, la banda interpretó la totalidad del nuevo disco, un gesto poco habitual en una época donde los sencillos dominan las plataformas de streaming. El álbum fue lanzado en enero, una fecha considerada desfavorable por la industria, con el objetivo de que el público llegara al show con las canciones aprendidas.
Entre los temas nuevos y los clásicos, sonaron canciones como «A las nueve», «Tan lejos», «Chau» y «Ese maldito momento», así como rescates como «Memorias del olvido», «El último jefe» y «Tirano». Brancciari dedicó esta última a «un presidente norteamericano que declaraba la guerra en Medio Oriente en nombre de la libertad».
El único invitado de la noche fue Gonzalo Brancciari, sobrino del cantante, quien se sumó para interpretar «Josefina», canción dedicada a la abuela del músico. Aunque se esperaba la presencia de Andrés Ciro Martínez para cantar «Tan mal», el líder de Los Piojos y Ciro y los Persas no pudo asistir por encontrarse en Estados Unidos.
La banda también incluyó en su repertorio canciones como «Los villanos», «El oficial» y «Que no te queden marcas», esta última dedicada a los desaparecidos por la última dictadura militar, y abrió el show con «Halcones y payasos», un tema que marca el tono contestatario del nuevo disco.
