El oficialismo avanza con negociaciones para aprobar cambios en el sistema electoral, mientras prepara un locro libertario en La Calera para consolidar su estructura territorial.
La Libertad Avanza (LLA) ya mueve sus piezas con un objetivo claro: la reforma electoral. Desde el entorno libertario reconocen que su aprobación no será fácil y que los números aún no están, pero al igual que lo ocurrido con reformas del mismo tenor, consideran que el final será con victoria legislativa y se muestran optimistas respecto a lo que vendrá. En ese marco, reconocen que el camino hacia la obtención de los votos necesarios requerirá de negociaciones muy puntuales con diputados aliados y gobernadores dialoguistas.
Para el oficialismo, la reforma electoral es un paso fundamental para alcanzar lo que definen como “un país ordenado” y cuestionan duramente el gasto y la inestabilidad que generan las PASO. “Aparecen pseudo partidos, el país enloquece, es algo que no debe estar más”, resumen desde el entorno de Gabriel Bornoroni, quien como jefe de bloque en Diputados lidera el mapeo de voluntades. El objetivo es identificar modificaciones de antemano para que el trámite sea fluido una vez que la iniciativa baje del Senado.
Todo el proceso es monitoreado de cerca por la Casa Rosada, que tiene especial interés en el asunto. Según confirmaron fuentes del espacio, el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo ‘Lule’ Menem, es el funcionario del Ejecutivo que está en contacto permanente con los senadores. “Todo se habla con él”, aseguran, confirmando que el riojano es el nexo clave para filtrar demandas provinciales y anudar los acuerdos que el Gobierno necesita. En esa línea, los contactos entre el entorno de Bornoroni y los allegados a Martín Llaryora son permanentes. De hecho, en el oficialismo nacional saben que el acompañamiento del gobernador cordobés será uno de los apoyos clave para la obtención de la Ley.
La propuesta libertaria hace hincapié en la implementación de Ficha Limpia, el uso de datos biométricos y un cambio drástico en el financiamiento. “Esta reforma es el fin de los sellos de goma y del negocio de la política. Si los radicales desean internas, deberán costearlas con fondos propios: no puede ser que afecten a todo el presupuesto nacional para definir a sus propios candidatos”, resaltan.
A la par de las negociaciones que se desarrollan en el Congreso, el día del trabajador —el próximo viernes— tendrá locreadas en distintos puntos de la provincia, aunque LLA marcará su propia impronta. El espacio prepara un locro en La Calera, diseñado como un encuentro de consolidación para la militancia pura. Este evento servirá para bajar línea sobre la agenda legislativa y fortalecer el sentido de pertenencia en un año donde la construcción territorial es prioridad.
La jornada tendrá una particularidad política de peso, ya que coincidirá con el tradicional locro que también llevará adelante el Frente Cívico. Sin embargo, este año habrá un cambio de escenario significativo: el espacio liderado por Luis Juez abandonará el tradicional Comedor Universitario para trasladar su evento al Alto Botánico, un salón con otras características, ubicado en la zona noroeste de la ciudad, a través del cual Juez apunta a dar otra imagen y cautivar a otro público. Mientras tanto, desde el armado de LLA aclaran que su cita será estrictamente para libertarios, profundizando la distancia con otros dirigentes que, aunque afines al Presidente, compiten por el mismo electorado. Sin una convocatoria masiva, La Libertad Avanza buscará mostrar autonomía y músculo propio en el Gran Córdoba camino a los desafíos electorales que se avecinan.
