Diferencias entre facciones del partido gobernante se hicieron públicas en redes sociales, mientras analistas señalan la ausencia de una definición clara del liderazgo para ordenar el espacio.
Diferencias internas dentro de La Libertad Avanza se manifestaron públicamente en los últimos días a través de intercambios en redes sociales entre referentes del espacio. La situación expone tensiones entre distintas líneas internas del partido gobernante.
La diputada nacional Lilia Lemoine realizó declaraciones alusivas a un «enemigo que no se puede nombrar», en un contexto de disputas que involucran a figuras cercanas a la presidencia y al asesor Santiago Caputo. Por su parte, el influencer y referente Dan Parisini compartió una comparación histórica sobre los conflictos internos en espacios políticos.
Analistas del oficialismo consultados señalan que, a diferencia de partidos tradicionales con estructuras jerárquicas definidas, en La Libertad Avanza aún no se ha establecido un mecanismo claro para dirimir diferencias internas. Agregan que el presidente Javier Milei ha mantenido una posición ambigua, sin intervenir de manera definitiva para ordenar el espacio.
Estas tensiones se producen en un contexto político complejo, seis meses después de los resultados electorales de medio término donde el oficialismo obtuvo cerca del 40% de los votos a nivel nacional. Paralelamente, la gestión enfrenta desafíos en la agenda económica, con índices de inflación que continúan siendo motivo de análisis y un poder adquisitivo que según datos oficiales registró una caída en febrero.
Desde el Gobierno reconocen dificultades para imponer la agenda oficial en medio de estos debates internos y la atención mediática concentrada en investigaciones judiciales. Señalan que anuncios positivos de la gestión, como la reducción de la pobreza o fallos judiciales favorables en el exterior, pierden impacto en este escenario.
Mientras tanto, Karina Milei, titular del partido, no ha mostrado señales públicas de buscar consensos internos, según observadores del espacio. La situación genera interrogantes sobre la capacidad del oficialismo para mantener la cohesión en un año con desafíos legislativos y económicos.
