Una encuesta realizada en 2025 analiza cómo la identificación partidaria influye en las relaciones personales, la convivencia y la salud emocional de los ciudadanos.
Un estudio de opinión realizado en septiembre de 2025, en el contexto de la previa electoral, revela un proceso de creciente polarización social en Argentina, donde la identidad política tiende a superponerse a diversas dimensiones de la vida cotidiana. La encuesta, que segmentó a la población en cuatro sectores políticos principales (libertarios, peronistas/kirchneristas, centristas moderados e izquierda), analizó el impacto de esta dinámica en las relaciones interpersonales y la percepción del clima social.
Según los datos, existe una marcada diferencia en la percepción de libertad para expresar la identidad política. El 80,5% de los simpatizantes libertarios se sienten libres de hacerlo, porcentaje que desciende al 66,4% en el centro, 59,4% en el peronismo y 51,4% en la izquierda. En contraste, la percepción de que la política se volvió más agresiva es mayor en la izquierda (87,6%) y el peronismo (81,5%), mientras que es menor en el centro (79,8%) y entre los libertarios (66,4%).
El estudio también indagó en las preferencias de convivencia. Casi la mitad de los encuestados libertarios (49%) preferiría vivir en un barrio donde la mayoría comparta su ideología, mostrando la preferencia más alta por la homogeneidad residencial. Esta preferencia es menor en otros sectores: 44,6% en el peronismo, 40% en la izquierda y 33,4% en el centro.
En cuanto al impacto en los vínculos personales, tres de los cuatro sectores reportan un balance negativo. El 73,3% de la izquierda, el 64,2% del peronismo y el 60,4% del centro afirmaron que la hostilidad política dañó significativamente sus relaciones de amistad, familia o trabajo. Solo el sector libertario invirtió esta relación, con un 52,9% que reportó no haber sufrido daños.
Los efectos también se manifiestan a nivel personal: el 44,3% del peronismo, el 38,2% de la izquierda, el 33,7% del centro y el 26,7% de los libertarios admitieron haber experimentado ansiedad o insomnio debido a discusiones políticas agresivas.
Finalmente, en el ámbito de las relaciones de pareja, la izquierda mostró la postura más restrictiva, con un 46,7% que descartaría una relación con alguien de ideología contraria. Los porcentajes fueron del 44,1% para el peronismo, 40,3% para los libertarios y 31,9% para el centro. En el caso de que un hijo o hija tuviera una pareja de ideología opuesta, el 11,4% de los votantes de izquierda lo excluiría de la familia, una cifra que duplica la de cualquier otro sector.
