La autora argentina publica su segundo libro de narrativa, donde a través de recuerdos personales construye un retrato de una localidad bonaerense y reflexiona sobre la memoria.
El segundo libro de narrativa de Damasia Amadeo, titulado Bella Vista, se suma a una serie de obras literarias que toman su nombre de localidades argentinas, como ComoTurdera de Ángela Pradelli, Villa Celina de Juan Diego Incardona, Transradio de Maru Leonhard y Bahía Blanca de Martín Kohan.
Ambientado en la década de 1970, el relato se construye a partir de los recuerdos de infancia de la autora. La historia parte de la casa familiar y se expande hacia las calles del barrio, la familia, las empleadas domésticas, los vecinos y diversos vendedores ambulantes. Entre estos últimos, se destaca un heladero filosófico que categoriza a sus clientes en tipos como «indecisos, resueltos, desconfiados o arrepentidos».
La estructura del libro, dividido en diez capítulos, sigue un patrón recurrente donde a un episodio narrativo le suceden reflexiones de la autora sobre temas como la memoria, la infancia, la religión o el trabajo. Un eje central del texto es la exploración de la frontera entre el recuerdo personal y la versión que otros guardan de un mismo hecho pasado. «De pronto supe que el punto de vista ajeno se había convertido en el mío», admite Amadeo, un descubrimiento que, según explica, la llevó a un «sentimiento nuevo» y, finalmente, a la escritura de este libro.
