El defensor de 19 años, adquirido por River Plate, priorizó su proyección deportiva en Argentina por sobre una oferta económica de la MLS. Los detalles de una negociación exprés que lo llevó a Núñez.
Tobías Ramírez, el flamante refuerzo de River Plate, firmó un contrato por cuatro años con el club de Núñez. El defensor central de 19 años, caracterizado por su juego aéreo, salida con ambos perfiles y personalidad, ya se entrena con el plantel.
El camino hasta su llegada tuvo un momento decisivo a fines de enero, cuando el Inter Miami realizó una oferta por su pase. A pesar de la propuesta económica y la posibilidad de ser compañero de Lionel Messi, Ramírez decidió no aceptar el traslado a la Major League Soccer (MLS), priorizando su desarrollo futbolístico en un contexto que consideraba de mayor competitividad.
Paralelamente, existió un interés del Deportivo Alavés de España, entonces dirigido por Eduardo Coudet. Sin embargo, el club español y Argentinos Juniors, institución propietaria del pase, no llegaron a un acuerdo económico.
Ante la necesidad de Argentinos Juniors de realizar una venta, y luego de que el representante del jugador contactara a Coudet –quien asumirá como técnico de River–, se reactivaron las tratativas. El presidente de River, Stefano Di Carlo, se reunió con el representante y luego con el mandatario de Argentinos, Cristian Malaspina.
La negociación se concretó rápidamente el viernes pasado. River Plate adquirió el 80% del pase de Tobías Ramírez por 3.5 millones de dólares, mientras que Argentinos Juniors retuvo un 20% de una futura venta.
Ramírez, que será habilitado para jugar el torneo local y la Copa Sudamericana, se destaca por su liderazgo, siendo capitán de la Selección Argentina Sub-20 en el Mundial de la categoría. Su debut en Primera División fue a los 17 años, precisamente ante River Plate en el Estadio Monumental.
Un dato personal marcó el inicio de su carrera: debutó con el apellido Palacios, pero al cumplir la mayoría de edad inició los trámites para adoptar el apellido de su padrastro, Ramírez, cumpliendo una promesa hecha años atrás en agradecimiento a la figura paterna que lo crio.
