El psicoanalista Gerardo Battista presentó su libro «Neurosis sin Edipo» en Ronda de Escritores, donde abordó la crisis de la palabra, el impacto de la inteligencia artificial y la caída de la función paterna en la clínica psicoanalítica.
El psicoanalista y docente universitario Gerardo Battista presentó su libro Neurosis sin Edipo en el ciclo Ronda de Escritores (RDEsc), transmitido por +Perfil, en diálogo con Osvaldo Quiroga. Durante la entrevista, Battista se refirió a las transformaciones de la subjetividad contemporánea y a los desafíos que estas plantean para el psicoanálisis.
La crisis de la palabra y la interpretación
Battista sostuvo que uno de los problemas actuales es el deterioro de la función de la palabra y de la capacidad de interpretar. «Lo que está estragado es la función de la palabra», afirmó. Señaló que esta crisis afecta la posibilidad de construir preguntas y desarrollar un saber propio.
Desde su experiencia en la universidad, advirtió sobre la pérdida de centralidad de la lectura. «La práctica de lectura está casi caduca», declaró, y describió que muchos estudiantes recurren a audiolibros y videos para estudiar, en lugar de sostener una lectura que permita elaborar conceptos. Según su planteo, el problema no se limita al acceso a la información, sino a la dificultad de producir conocimiento a partir de ella.
La sociedad del espectáculo y la alienación a las imágenes
El psicoanalista vinculó estas transformaciones con el concepto de sociedad del espectáculo, desarrollado por Guy Debord. Explicó que la subjetividad contemporánea se encuentra cada vez más atravesada por la posición del espectador y por una relación de dependencia con las imágenes.
Battista sostuvo que esa identificación con los estímulos visuales puede obstaculizar la interpretación. Citó a Debord: «Cuanto más contempla menos vive y cuanto más se identifica las imágenes dominantes, menos sabe su existencia». Para Battista, el planteo conserva actualidad frente a las formas de consumo cultural y tecnológico de la época.
Inteligencia artificial y transmisión de un saber no encarnado
La expansión de la inteligencia artificial fue otro de los ejes de la conversación. Battista planteó que su utilización puede profundizar una modalidad de transmisión del conocimiento que no requiere una elaboración subjetiva directa. Describió este fenómeno como la transmisión de un «saber no encarnado», en el que el sujeto recibe información sin necesariamente atravesar el proceso de investigación, lectura e interpretación que permite apropiarse de ella.
El intercambio puso el foco en la diferencia entre acceder a una respuesta y construir un conocimiento a partir de una pregunta.
Neurosis sin Edipo: la caída de la función paterna
En Neurosis sin Edipo, Battista desarrolla una lectura de las transformaciones de la neurosis a partir de la caída de la función paterna. Desde el marco teórico del psicoanálisis, explicó que el nombre del padre, en términos de Jacques Lacan, permite ordenar el campo del deseo y establecer una articulación entre el inconsciente y el cuerpo.
El autor planteó que, en el contexto actual, esa función presenta modificaciones que tienen consecuencias en la clínica. Según su perspectiva, ya no predominan necesariamente las formas de síntoma que permiten una interpretación directa del inconsciente. «Lo que tenemos en esta época es la caída del padre con las consecuencias que implica una relación laxa al inconsciente», explicó. En ese escenario, describió la aparición de trastornos que se manifiestan en el cuerpo y que presentan características cercanas a las de la psicosis.
La zona de tensión entre neurosis y psicosis
El libro busca abordar una zona de difícil delimitación entre la neurosis y la psicosis, a partir de las transformaciones de la función paterna y sus efectos en la subjetividad. Battista explicó que su propuesta apunta a comprender aquellas neurosis en las que todavía no se terminaron de desplegar las consecuencias de la metáfora paterna. «La pretensión es echar luz sobre esa zona de sombra entre neurosis y psicosis», sostuvo.
En ese sentido, el título de la obra sintetiza una de las ideas centrales de su planteo: «Tenemos neurosis sin metáfora paterna y eso no refiere a la psicosis». La reflexión busca abrir una perspectiva sobre las nuevas formas del malestar y los desafíos que presentan para el trabajo psicoanalítico.
