El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, solicitó la formación de una coalición gubernamental amplia sin los partidos árabes y propuso liderarla, mientras continúan las negociaciones tras las elecciones. El bloque opositor busca reunir 61 escaños.
Las negociaciones para definir la conformación del próximo gobierno de Israel continúan, a seis días de las primeras elecciones disputadas en el país tras el ataque de Hamás el 7 de octubre de 2023. El actual primer ministro, Benjamin Netanyahu, pidió el lunes la formación de una coalición gubernamental amplia sin los partidos árabes y propuso liderarla, ya que su partido Likud obtuvo la mayor cantidad de bancas, aunque los comicios no arrojaron una mayoría definitiva de 61 escaños ni para la coalición oficialista, que obtuvo 53, ni para el bloque opositor liderado por el centrista Gadi Eisenkot, que obtuvo 48.
En un comunicado publicado en el canal oficial de Telegram del partido, Netanyahu declaró: «Buscamos establecer un gobierno amplio con nuestros socios y con cualquier partido que quiera unirse a nosotros y no apoye el terrorismo. Estoy abierto a un diálogo al respecto». «La opinión pública en Israel no quiere un gobierno que dependa de Raam y de la Lista Unificada», añadió, citando a los dos partidos árabes que han obtenido un récord histórico de escaños. Los acusó de «apoyar el terrorismo y negar la existencia del Estado judío».
Horas después de este comunicado, el bloque opositor celebró su primera reunión postelectoral para intentar formar la mayoría de 61 escaños. El partido Yashar, encabezado por Eisenkot, informó que los dirigentes del bloque por el cambio se reunieron en Herzliya (región noroeste) para debatir y coordinar los próximos pasos.
Debido a la poca información que trascendió sobre las negociaciones, el principal interrogante que permanece es el papel que podrían desempeñar las listas árabes, después de que hayan conseguido un número récord de 19 lugares. Dentro del bloque opositor, el líder de la izquierda, Yair Golan, está a favor de una alianza con estos partidos, pero el de la derecha, Avigdor Liberman, se opone tajantemente. Eisenkot no lo ha descartado claramente, y se desconoce con precisión qué opina el partido Juntos, de centro derecha.
En este marco, el consenso opositor es que le propondrían a Isaac Herzog, presidente actual que debe oficializar e institucionalizar el nuevo gobierno, a Eisenkot como jefe del nuevo gobierno. Incluso los partidos árabes lo han insinuado. Uno de sus miembros, el líder de la Lista Unificada, Youssef Jabareen, llamó a aceptar la situación actual: «Cualquiera que esté realmente decidido a reemplazar a este gobierno tiene la obligación de aceptar la realidad política» trabajando con los partidos árabes, declaró en una entrevista con la AFP.
En la vereda opuesta, los líderes de extrema derecha Bezalel Smotrich e Itamar Ben Gvir están encaminados para proponer al primer ministro saliente, Netanyahu. Han logrado ese consenso con Shas, partido ultraortodoxo, según la prensa local. Sin embargo, no está clara la posición del otro partido ultraortodoxo, Yahadut HaTorá.
Las negociaciones seguirán por los próximos días ya que Herzog ha anunciado que recibirá a los partidos entre el miércoles por la tarde y el jueves por la noche, empezando por los que hayan obtenido menos escaños.
