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viernes, 30 octubre, 2026

Los jarrones lunares coreanos recuperan protagonismo en el arte contemporáneo

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El moon jar, símbolo cultural de Corea del Sur, vuelve a ser tendencia en el circuito internacional. En Frieze Seoul, artistas contemporáneos reinterpretaron su forma tradicional, mientras que una pieza original de la dinastía Joseon se subastó por más de 3 millones de dólares.

El moon jar o dal hangari en coreano (jarrón lunar) es un objeto de porcelana blanca con forma casi esférica que se originó en la dinastía Joseon (1392-1910). Según el Servicio de Patrimonio Cultural de Corea, para ser considerado jarrón lunar debe cumplir con requisitos específicos: ser esférico, sin ornamentación, de esmalte blanco, medir al menos 40 centímetros de altura y haber sido elaborado entre finales del siglo XVII y principios del siglo XIX.

Su proceso de fabricación consistía en realizar las mitades superior e inferior por separado y unirlas por el centro, lo que generaba una irregularidad característica. Cada pieza resultaba única debido a las variaciones en el trabajo en el torno, la cocción y el esmaltado. En 1709, el filósofo Yi Ha-gon escribió: “Aunque los alfareros se esforzaron al máximo / Muchas piezas fueron descartadas […] Es imposible describir la belleza de sus formas, colores y calidades / Todas ellas poseen un valor incalculable”.

Se calcula que se conservan aproximadamente 20 jarrones lunares originales en el mundo. Algunos se encuentran en el Museo Nacional de Corea y están catalogados como Tesoros del país.

En marzo de 2024, la casa de subastas Christie’s vendió una pieza original del siglo XVII por 3.186.000 dólares, aunque la estimación inicial oscilaba entre uno y dos millones. En 2023, otro ejemplar se había subastado por 4.560.000 dólares.

La editora Isabella Smith, exintegrante del staff de Christie’s, escribió: “En el mundo de la cerámica, pocos tipos de objetos inspiran tanta reverencia —o invitan a una reflexión filosófica tan profunda— como la «vasija lunar» coreana. A primera vista, una vasija lunar parece sencilla: un cuerpo redondeado que se alza sobre una base baja, con una superficie cubierta por un esmalte de un blanco lechoso y suave. Sin embargo, esta aparente sencillez esconde una complejidad sutil. Su forma rara vez es perfectamente esférica; una unión central, ligeramente irregular, rompe su simetría. Es precisamente este juego entre la perfección y la irregularidad lo que confiere a la vasija lunar su magia singular”.

El auge del jarrón lunar en el siglo XVII decayó con el tiempo. A mediados del siglo XX, la artista Kim Whan-ki comenzó a incluirlo en sus pinturas, lo que contribuyó a su recuperación como símbolo coreano. Desde entonces, su presencia en el arte contemporáneo se mantuvo.

En la quinta edición de Frieze Seoul, realizada en septiembre de 2024 en el centro de convenciones COEX, el jarrón lunar fue reinterpretado por varios artistas. El proyecto The Moon Jar Constellation, una colaboración entre Frieze Seoul y PBG (Print Bakery), convocó a 15 artistas coreanos que trabajaron a partir de la misma forma. Print Bakery presentó el proyecto: “El jarrón lunar, que durante mucho tiempo ha sido un motivo fundamental en el arte coreano, funciona en esta exposición no como una forma tradicional única y completa, sino como un medio que los artistas contemporáneos pueden interpretar y expandir libremente”.

Entre las obras, Gwon Osang presentó un busto humano que sostiene una tinaja sobre la cabeza; Moon Hyeongtae, en La luna llena, incluyó figuras de autos, perros y personas con contraste de celeste y rojo; Choi Hyeji fusionó pigmentos azules de la dinastía Joseon con escenas contemporáneas como gente esperando un autobús o andando en bicicleta; Shim Moon-Seup intervino la superficie con recortes y agujeros, y contrastó el exterior oscuro con el interior blanco; Inae utilizó puntos dorados sobre Vantablack en Adoración-Con la plenitud de la luz.

El jarrón lunar también inspiró el diseño de la antorcha de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2018 en Pyeongchang, creada por el artista Young-se Kim. La antorcha fue sostenida por cinco pilares entrelazados que representaban los cinco continentes.

Paralelamente, del 5 de septiembre al 15 de noviembre de 2024, Gwangju inauguró la 16ª edición de su bienal bajo el lema You Must Change Your Life (Debes cambiar tu vida), según informó la organización.

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