El Departamento de Estado solicitó al senador brasileño eliminar la declaración por posibles problemas diplomáticos. La carta también generó críticas de aliados y del Partido Liberal.
El texto de la carta del ex candidato Flavio Bolsonaro, dirigida a la ciudadanía brasileña, causó desagrado en el gobierno de Donald Trump. El Departamento de Estado le pidió al senador que retirara la frase «Soy el verdadero presidente electo», según señalaron, podría crear problemas en las relaciones diplomáticas oficiales entre Brasil y Estados Unidos.
Al conocerse esa situación, aliados cercanos de Flavio manifestaron su desacuerdo con el tono de la misiva. El pastor evangélico Silas Malafaia, líder de la iglesia Asamblea de Dios, afirmó: «Estos hijos de Bolsonaro son unos burros. Buscan consejos en la gente equivocada. Hacen cartas, hablan estupideces para después corregirse». Malafaia se refería al candidato derrotado y a su hermano Eduardo. Hasta el lunes fue un aliado clave de Flavio Bolsonaro, quien perdió las elecciones del domingo por más de millones de votos frente al reelecto presidente Luiz Inácio Lula da Silva. El religioso agregó que el candidato «perdió hasta el apoyo de Donald Trump, cuando este dijo que lo dejó ir a América pero que no se mete en ese asunto». Y añadió: «Son una banda de idiotas aficionados».
El mensaje del líder evangélico fue enviado luego de la publicación de la carta de Flavio, difundida después de que el senador saliera de Brasil, en cuya primera versión se presentaba como el «verdadero presidente electo de Brasil».
El senador del Partido Liberal (PL) tampoco contó con el apoyo de su propia agrupación política. El presidente de la organización, Valdemar da Costa Neto, rechazó el contenido de la carta al decir: «No me gustó, no me gustó». Fueron declaraciones a los periodistas que lo aguardaban en las puertas de la residencia donde vive Jair Bolsonaro, donde el ex mandatario cumple prisión domiciliaria tras la condena a 27 años de cárcel.
En la misiva, Flavio Bolsonaro escribió que la redactaba en calidad de «el verdadero presidente electo de Brasil». Ese párrafo causó disgusto en sus propias filas y el senador lo modificó por «líder de Brasil». Esta fue la expresión más evidente del rechazo a las intenciones del ex presidenciable de implicarse en una batalla legal contra la reelección de Lula, al afirmar que los «comicios fueron fraudulentos».
Tras su salida a Estados Unidos, el senador Flávio perdió espacio político dentro de su propio partido, al intentar ejercer el liderazgo desde el exterior. El PL no ha definido aún quién ocupará ese cargo; se ha desatado una lucha interna entre los seguidores del bolsonarismo. El mandato de Flavio como senador finaliza el 31 de enero de 2027, y a partir de entonces perderá sus fueros especiales.
En los mercados financieros no pudieron anticipar el fracaso del senador Flavio. En un primer momento dominó lo que definieron como «una gran sorpresa». Ahora juzgan que «las elecciones brasileñas son un capítulo cerrado». Así lo describió Christopher Garman, director para las Américas de Eurasia Group, en una entrevista con un medio brasileño. Añadió que las relaciones entre Estados Unidos y Brasil se irán a calmar. «No preveo represalias de Washington. Por supuesto, creo que el equilibrio se mantiene», subrayó. Y sostuvo: «Nuestra interpretación de las declaraciones de Trump en las últimas 48 horas es que decidió no tomar partido y que prefiere ahora mantener una relación con el presidente Lula».
