Maxi Sleptsov, de 42 años, sufrió un accidente durante un viaje en Siberia. Meses después, los médicos hallaron una semilla con una raíz de 3 mm en su tejido conjuntival.
Maxi Sleptsov, de 42 años, soldador y fontanero, se encontraba de viaje en el distrito de Abyysky, en la República de Sajá, noreste de Siberia, cuando se golpeó el ojo con una rama. El hecho ocurrió durante un viaje de verano con un amigo para pescar y recoger bayas.
Según declaró al medio The Sun, «una rama me golpeó en el ojo. Me azotó la cara». En un principio, el accidente no pareció causarle problemas de salud.
Con el correr de los días, comenzó a sentir dolores que se intensificaron. «Sufría de migrañas constantes. Me despertaba por las mañanas con un terrible dolor de cabeza», contó Sleptsov. Además, su vista se deterioró y tenía problemas para ver con ambos ojos.
El hombre no quería atenderse médicamente porque el hospital más cercano se encontraba a cientos de kilómetros. Sin embargo, cuatro meses más tarde, los dolores se volvieron insoportables y acudió al Centro de Optometría de Emergencia de Yakutsk, la capital regional.
Allí, los profesionales de la salud hallaron que tenía una semilla dentro de uno de sus ojos, la cual se le había introducido cuando se chocó con la rama. El grano había desarrollado una pequeña raíz que penetraba la conjuntiva, la membrana que recubre la parte blanca del ojo.
Ivan Lutskan, médico jefe del centro, declaró: «Lo más sorprendente es que (la semilla) había brotado y su raíz había penetrado en el tejido conjuntival».
El objeto fue extraído mediante una aguja de inyección, con anestesia local previa. «Nunca antes me había encontrado con un caso como este en mi práctica profesional. La raíz de la semilla había alcanzado aproximadamente 3 mm de longitud», sostuvo Elizaveta Karpova, la oftalmóloga encargada del procedimiento.
De acuerdo con The Sun, tras la cirugía, los dolores de cabeza de Sleptsov desaparecieron. «Me sentí tan aliviado que nada más me importó», recordó el hombre.
