Los fiscales generales adjuntos de San Isidro, Patricio Ferrari y Cosme Iribarren, expondrán este martes desde las 10 en los tribunales de San Isidro. Se conocerá si el Ministerio Público solicita condenas para los siete imputados por homicidio simple con dolo eventual.
Los fiscales generales adjuntos de San Isidro, Patricio Ferrari y Cosme Iribarren, presentarán este martes sus alegatos en el juicio que investiga la muerte de Diego Armando Maradona, ocurrida el 25 de noviembre de 2020. La audiencia está prevista para las 10 en el edificio de los tribunales de San Isidro, en Ituzaingó 340, y será transmitida por el canal de YouTube de la Suprema Corte de Justicia bonaerense.
El debate está a cargo de los jueces Alberto Gaig, Pablo Rolón y Alberto Ortolani. En esta instancia se conocerá si los representantes del Ministerio Público solicitan o no condenas para los siete imputados sentados en el banquillo de los acusados.
Los siete acusados que llegaron a juicio están imputados de homicidio simple con dolo eventual, delito que prevé una pena de entre 8 y 25 años de cárcel. Son el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni, el enfermero Ricardo Almirón, la coordinadora médica por parte de Swiss Medical Nancy Forlini y el médico clínico Pedro Di Spagna.
El debate comenzó el 14 de abril pasado con los lineamientos de los acusadores y de las defensas. Se trata del segundo juicio, ya que el primero fue declarado nulo después de conocerse, en 2025, que la jueza Julieta Makintach había permitido la grabación de un documental sin consentimiento de las partes, lo que derivó en su destitución y obligó a reiniciar el procedimiento.
Durante la presentación de los lineamientos de la fiscalía, Ferrari había dicho: “Tenemos una necesidad imperiosa: nosotros y la sociedad en su conjunto queremos que haya verdad. El derecho a la verdad es un derecho humano. Maradona fue abandonado a su suerte, condenado a la muerte”. También se refirió a un “grupo de improvisados” en alusión a los acusados y exhibió una hoja en blanco para representar lo que, según sostuvo, hicieron los imputados que estuvieron al cuidado de Maradona.
En este segundo juicio se realizaron 45 audiencias y se escucharon 103 declaraciones, entre testigos e imputados. En la última audiencia antes de los alegatos, Luque sostuvo: “Nadie hizo nada mal, pero vamos a defender responsabilidades y voy a defender la mía”. Y agregó: “Yo no culpabilizo a nadie. Yo sostengo lo que dijeron los peritos [Pablo] Ferrari, [José Antonio] Maya y el cardiólogo [Ricardo] Iglesias, que Maradona murió de un evento súbito, agudo e impredecible. No tengo dudas”.
En esa misma audiencia, Cosachov declaró: “Lamento mucho lo que pasó, siempre traté de hacer lo que mejor sé, lo que pude. Lo apreciaba mucho al paciente. Estos años fueron durísimos, pero una cuestión que me ayudó mucho es tener la conciencia tranquila de lo que yo hice. Siempre sugerí un médico clínico y un neurólogo”.
Forlini también tomó la palabra: “Actué siempre queriendo lo mejor para el paciente, como hace 30 años que soy profesional médica. Mi trabajo es recibir una orden médica, autorizarla y darle curso. Los roles estaban bien definidos, todos sabíamos lo que les tocaba a todos. Cosachov me dejó muy en claro que los médicos tratantes eran ellos, que ellos tomaban las decisiones [por la psiquiatra y Luque]”. Y añadió: “Creo que todos los que estudiamos medicina lo hacemos con el corazón queriendo ayudar al otro, así lo hice durante 30 años. Este es un camino doloroso que estoy transitando, para mí y mi familia. Siempre actué durante mis años de trabajo con responsabilidad, haciendo lo que me han encomendado. No tenía interés creado de que esto salga mal, no tenía interés económico ni personales, no tenía conflictos ni con el paciente ni la familia”. Dirigiéndose a los magistrados, expresó: “Le pido por favor, señores jueces, que comprendan bien mi rol y vea que me imputan omisiones que no tenía, me imputan omisiones que nunca podía haber pedido. Pido que dios me acompañe en este camino”.
Por último, Di Spagna manifestó: “No es fácil, hace cinco años espero este momento de estar frente a ustedes y poder decir mi verdad, que es la verdad. Yo uso la palabra ‘sugiero’, que no es casualidad, es cuando uno no tiene la potestad de condición médica. Yo sugerí estudios complementarios. Mi accionar estaba supeditado a lo que la doctora Forlini nos ordene”.
Después de los alegatos de los fiscales será el turno de los acusadores privados, los representantes de la familia. Para hoy también se espera la palabra de Eduardo Ramírez, abogado que lleva adelante los intereses de Diego Armando Maradona Sinagra, el hijo italiano del astro mundial del fútbol.
