El avance de una onda Kelvin, un pulso submarino de agua cálida, es monitoreado por la NOAA y la NASA. Según los investigadores, podría alterar el clima, el nivel del mar y los ecosistemas marinos de la costa oeste de Estados Unidos.
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) y la NASA realizan un seguimiento continuo de una onda Kelvin, un fenómeno oceanográfico que consiste en el desplazamiento de una gran masa de agua cálida bajo la superficie del océano Pacífico. Según los organismos, este pulso podría afectar el clima, el nivel del mar y los ecosistemas marinos de la costa oeste de América del Norte, incluido el estado de California.
Los oceanógrafos del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, que monitorean el nivel del mar a través de la misión satelital Sentinel-6, indicaron que este pulso oceánico puede añadir centímetros al nivel del agua costera. Cuando la elevación del mar inducida por la onda Kelvin coincide con las mareas astronómicas más altas del año (King Tides) y las tormentas invernales, el riesgo de inundaciones severas y erosión acelerada en los acantilados de California aumenta, según las autoridades.
Un océano costero más cálido aporta mayor humedad a la atmósfera, lo que funciona como combustible adicional para los ríos atmosféricos que impactan la costa oeste durante la temporada de lluvias. Este fenómeno oceanográfico actúa como el principal catalizador y precursor de los eventos de El Niño, se desplaza hacia las costas del continente americano. Al chocar contra la masa continental de América del Sur, estas ondas atrapadas en la costa cambian de rumbo y pueden alterar significativamente las condiciones meteorológicas.
El investigador científico del Centro de Ciencias Pesqueras del Suroeste de la NOAA, Nate Mantua, explicó que “las ondas Kelvin originadas en el Pacífico Ecuatorial durante la primavera y el verano comienzan a manifestar su verdadero impacto en la costa oeste hacia el otoño y el invierno”. Además, Mantua precisó que “a diferencia de marejadas superficiales efímeras, estas ondas modifican la estructura térmica de la corriente de California, elevando la temperatura del agua cerca de la orilla y suprimiendo el afloramiento de nutrientes que sostiene la cadena alimentaria marina”.
Qué es una onda Kelvin: las cuatro características del motor submarino del Pacífico
Para comprender el impacto de este pulso térmico en las costas de California, es fundamental analizar la física detrás del fenómeno. Una onda Kelvin es una masa de agua sumergida de enorme escala, que puede medir miles de kilómetros de ancho y decenas de metros de profundidad, impulsada por la interacción entre la atmósfera y el océano.
- Mecanismo de origen: En condiciones normales, los vientos alisios soplan de este a oeste, empujando el agua cálida hacia el sudeste asiático y Oceanía. Sin embargo, cuando estos vientos se debilitan o invierten su dirección, la inmensa masa de agua acumulada en el Pacífico occidental colapsa y se desplaza hacia el este en forma de un pulso submarino.
- Guía de la fuerza de Coriolis: A diferencia de las olas superficiales generadas por el viento local, la onda Kelvin se mantiene enfocada a lo largo de la línea ecuatorial gracias a la rotación terrestre (fuerza de Coriolis), que actúa como un «canalizador invisible».
- Ausencia de rompimiento: No se trata de una ola convencional que rompe en la playa. Es una elevación del nivel del mar y un hundimiento de la termoclina (la capa de transición entre el agua cálida de la superficie y el agua fría del fondo) que se desplaza a una velocidad constante de aproximadamente 2 a 3 metros por segundo.
- Propagación atrapada: Al chocar contra la costa de Sudamérica (Ecuador y Perú), la masa de agua cálida se divide en dos ramas que viajan hacia los polos. Por medio de la propagación atrapada, la rama que avanza hacia el norte se desplaza bordeando la línea costera de Centroamérica y México hasta alcanzar la corriente de California.
