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domingo, 27 septiembre, 2026

La cereza de Los Antiguos obtiene la primera Denominación de Origen para una fruta fresca en Argentina

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El producto de la localidad santacruceña se convirtió en el primero del país en recibir el sello para fruta fresca y uno de los primeros del mundo en su especie. Será presentado en la Feria Internacional de Turismo y se exportará con la identificación DO ‘Cereza del Valle de Los Antiguos-Patagonia’.

Productores del valle de Los Antiguos, en Santa Cruz, obtuvieron la Denominación de Origen (DO) para la cereza que se cultiva en esa región, convirtiéndose en la primera fruta fresca del país en alcanzar ese sello y en una de las primeras del mundo en su especie. La distinción será presentada durante la Feria Internacional de Turismo en Buenos Aires, y en unos meses se realizará la primera exportación con el sello que la identifique como DO “Cereza del Valle de Los Antiguos-Patagonia”.

Diego Aguilar, gerente de la planta de Río Alara, una de las dos empacadoras autorizadas a comercializar con el nuevo sello, declaró a LA NACION: “El tema de la denominación de origen de la cereza surge de una necesidad que teníamos los productores del Valle de Los Antiguos de poder diferenciar un producto que nosotros consideramos que es distinto, pero que también los consumidores consideraban distinto y que tenía un valor agregado que no se podía determinar fehacientemente cuál era, pero que la preferían”.

La búsqueda de las condiciones organolépticas que distinguen a la cereza de Los Antiguos, realizada junto al INTA y su Estación Experimental de Los Antiguos, demandó entre tres y cuatro años de degustaciones comparativas con cerezas de Mendoza, Neuquén, Río Negro y Chubut, repetidas cada temporada por la estacionalidad de la cosecha. El hallazgo central fue el tiempo que la fruta permanece en el árbol: mientras en Mendoza el ciclo va de 60 a 70 días desde la plena flor hasta la cosecha, “en Los Antiguos fácilmente supera los 100 días del fruto en el árbol”, señaló Aguilar. “¿Qué es lo que conseguís con eso? Mayor azúcar, mayor firmeza y mayor calibre”, agregó.

Con esa diferenciación probada, el proyecto avanzó primero sobre el sello “Alimentos Argentinos” y luego sobre la Denominación de Origen. “Hay muchos productos en el país que tienen denominación de origen, pero de fruta fresca ninguno, es el primero. Y de cereza, uno de los primeros del mundo”, destacó el gerente, que mencionó como antecedente comparable a las cerezas del Valle del Jerte, en España.

El año pasado se publicó la resolución de la Secretaría de Agricultura del Ministerio de Economía que reconoció oficialmente la DO, tras un trabajo de productores de la Cooperativa El Oasis y de la firma Río Alara, que conformaron la Asociación Civil Consejo de la Denominación de Origen Cereza del Valle de Los Antiguos – Patagonia. Luego se elaboró el Manual de Gestión de las Cerezas de Denominación de Origen.

“De no haber sido por la colaboración del CFI, para nosotros hubiera sido muy difícil poder alcanzar ese objetivo”, reconoció Aguilar. La región exportó históricamente a 25 países y hoy lo hace de manera regular a entre 18 y 20, con Inglaterra, Estados Unidos y España como principales destinos. La apuesta es consolidar esos mercados y explorar destinos nuevos, como Tailandia.

La ingeniera agrónoma María Eugenia Gallego, del Consejo Federal de Inversiones (CFI), explicó a LA NACION que el proyecto tuvo por objetivo “implementar y validar un sistema de gestión de calidad (SGC) bajo el marco de la DO que garantice la diferenciación, trazabilidad y estandarización del producto, fortaleciendo su identidad territorial, competitividad en mercados y sustentabilidad a largo plazo”. Según detalló, “dicho manual es la base documental y operativa del SGC avalada por el Consejo de la DO”, que define los roles de la comisión técnica encargada de validar y, de ser necesario, proponer las modificaciones en la siguiente temporada de cosecha y empaque.

El trabajo incluyó capacitaciones para productores, técnicos, personal de campo y de empaque, difusión de los atributos de la DO, y la implementación de mecanismos de trazabilidad (lista de chequeo a campo y en empaques), además de los trámites ante la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (Sagyp).

Sobre el alcance del proceso, Gallego precisó: “Participaron diez familias productoras y diez técnicos vinculados al Consejo Regulador de la DO, al Consejo Asesor y las dos empresas empacadoras, además de una consultora externa especialista en implementación de Sistemas de Gestión de calidad, dos referentes técnicos del gobierno provincial, de la CAPCI, el INTA y el acompañamiento técnico y económico del CFI”.

La cereza de Los Antiguos se suma a un grupo acotado de productos argentinos con DO, entre ellos el chivito criollo del norte neuquino, los espárragos de Médano de Oro de San Juan, el orégano de San Carlos de Mendoza, el dulce de membrillo rubio sanjuanino, el pimentón del Valle Calchaquí salteño y el salame de Tandil.

En Río Alara ven en la DO una oportunidad para el turismo. “El Valle de Los Antiguos es un valle que tiene un potencial enorme en el turismo”, afirmó Aguilar, cuya planta recibe visitantes interesados en el proceso de empaque, en un esquema que en la empresa imaginan similar al de los caminos del vino mendocinos. “Trabajar en conjunto la parte gastronómica, la parte turística y la parte de producción, que puede traer un valor agregado a la comunidad de un lugar donde no es fácil conseguir empleos, donde la distancia hace que todo sea más difícil, pero, como te digo, tiene paisajes únicos y hay que saber explotar”, detalló.

La combinación de logro técnico, apuesta comercial y potencial turístico se presentará ante el público en la FIT.

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