El Gobierno de Javier Milei enfrenta un panorama de estabilidad macroeconómica y descenso de la inflación, mientras persisten la caída de la actividad, el aumento del desempleo y conflictos internos. Un repaso por los datos oficiales, las declaraciones y los documentos que marcan la agenda.
El tercer año de Javier Milei en la Presidencia se desarrolla en un contexto de estabilidad macroeconómica y descenso de la inflación, según los indicadores difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). No obstante, persisten señales de deterioro en la actividad económica y el empleo, y se registran tensiones internas en el oficialismo.
De acuerdo con el Indec, la economía argentina cayó 0,6% en el segundo trimestre, acumulando cinco trimestres consecutivos de baja. El consumo privado declinó 2,4% y la inversión productiva se ubica entre 14% y 17% del PBI, según estimaciones de la consultora ABECEB. La tasa de desempleo escaló a 7,9%, con variaciones regionales: 11,5% en el Gran Rosario, 10,5% en el Gran Córdoba y 8,2% en el conurbano bonaerense, frente a 4,3% en el NOA, 5,9% en Cuyo y 6,3% en la Patagonia.
En el primer semestre cerraron 8.734 empresas, según datos oficiales. La consultora Ad Hoc midió en agosto un 56% de sentimiento social negativo hacia Milei. La consultora ARESCO, por su parte, indicó que el 46% de los ciudadanos considera que el mayor problema actual es la falta de trabajo y de actividad económica; si se suma la inquietud por la inflación (17%), la agenda económica preocupa al 63% de la sociedad. La valoración desfavorable del Gobierno alcanza el 58%, mientras que la favorable se mantiene en 41%, según el mismo informe.
El Presidente sostiene que el rumbo económico no se debate. Así lo transmitió a diputados y senadores en reuniones de la mesa política, según fuentes oficiales. El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, afirmó que el Gobierno no está sufriendo un goteo de apoyo en los sectores vulnerables. En tanto, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, manifestó diferencias con la Casa Rosada: “De esta manera las relaciones se resienten”, declaró respecto de los añadidos en el Presupuesto sin notificación previa, y repitió en tres oportunidades que la economía cotidiana necesita una mejora que no se verifica.
El proyecto de Presupuesto prevé una inflación anual del 18% para 2027, un crecimiento del PBI del 4% y un ajuste del gasto que incluye recortes en universidades, congelamiento de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y disminuciones en la Ley de Emergencia en Discapacidad. Estas medidas generaron los primeros conflictos públicos y palaciegos.
En paralelo, el Gobierno impulsa un aumento del gasto en el área militar: miles de millones para reforzar la Secretaría de Malvinas, construir la Base Naval Integrada en Tierra del Fuego y adquirir helicópteros navales, submarinos y fragatas por US$ 3.500 millones. También se promueve una Ley de Defensa de la Soberanía que establece prisión para quienes “manipulen a la opinión pública mediante campañas coordinadas de desinformación masiva” y sanciones para empresas que operen en la zona de Malvinas. La británica Harbour Energy fue inhabilitada por 15 años en 2013 y la nueva ley podría hacer perder vigencia a esa sanción; actualmente participa en la exploración de gas en Vaca Muerta.
En la residencia de Olivos se realizó una purga de empleados civiles que fueron reemplazados por militares, por razones de seguridad y espionaje, según se adujo oficialmente.
El ex presidente de la Cámara de Diputados Emilio Monzó sostuvo que el oficialismo interpretó el triunfo en las legislativas de 2025 como una consagración definitiva, cuando a su entender fue una victoria “preventiva” para bloquear un regreso del kirchnerismo. Monzó considera que el Gobierno mantiene el mismo hándicap desde entonces.
La consultora ARESCO también señala que, dentro del 41% de valoración favorable, un 27% constituye un núcleo invulnerable que acompañará a la gestión hasta el final, mientras que un 14% condiciona su respaldo a una mejora económica. Ese porcentaje podría ser determinante para una eventual reelección presidencial.
El Indec difundirá la próxima semana el informe sobre pobreza, que podría añadir nuevas cifras al debate. Mientras tanto, el Gobierno enfrenta tres dificultades, según analistas: la percepción presidencial de la realidad, las estimaciones del Presupuesto que no estimulan expectativas y los desacoples en la gestión con internas en el espacio libertario.
