Un informe de Public Citizen citado por AP señala que 57 funcionarios designados por Donald Trump poseen patrimonios de al menos u$s100 millones, cifra que supera por más de cuatro veces el total combinado de las gestiones de George W. Bush, Barack Obama y Joe Biden.
La segunda administración de Donald Trump presenta 57 funcionarios designados con patrimonios de al menos u$s100 millones, según un informe de Public Citizen citado por la agencia AP. Esta cifra supera por más de cuatro veces el total combinado registrado durante las presidencias de George W. Bush, Barack Obama y Joe Biden.
El relevamiento incluye a 17 embajadores y a otros 40 funcionarios de alto nivel dentro del Poder Ejecutivo. También indica que 8 de los 23 integrantes del gabinete de Trump entran en la categoría de ultrarricos.
El informe de Public Citizen señala que las administraciones de George W. Bush y Joe Biden tuvieron cinco funcionarios cada una con patrimonios de u$s100 millones o más, mientras que la de Barack Obama incluyó tres.
Trump defendió en distintas oportunidades su inclinación a rodearse de empresarios y personas de alto patrimonio, afirmando que el éxito financiero funciona como una prueba de competencia y capacidad de gestión.
Public Citizen, un grupo defensor de consumidores, advirtió que un gobierno con tantos integrantes de la élite económica puede generar incentivos equivocados y abrir interrogantes sobre a qué intereses responden las decisiones públicas. En julio, la organización actualizó su tracker sobre vínculos financieros y profesionales entre integrantes de la administración Trump y compañías o industrias bajo su posible influencia.
La lista de Public Citizen no incluye a Trump, cuyo patrimonio neto Forbes estima en más de u$s6.000 millones, ni a Elon Musk, asesor del presidente en el esfuerzo por reducir el tamaño del gobierno federal y considerado por Forbes como la persona más rica del mundo.
Según AP, el mes pasado solo el 32% de los adultos estadounidenses aprobaba el manejo de la economía por parte de Trump, por debajo del 40% registrado al comienzo de su segundo mandato. Este dato se da antes de las elecciones legislativas de noviembre, en las que el Partido Republicano buscará conservar sus mayorías en el Congreso.
La Casa Blanca podría utilizar el dato de los funcionarios ultrarricos como argumento de gestión, señalando que cuentan con experiencia empresarial y capacidad de inversión. La discusión sobre el peso de las grandes fortunas en la administración pública y los mecanismos para evitar conflictos de interés permanece abierta.
