La experta en Feng Shui Patricia Traversa señala que ciertos fenómenos domésticos pueden interpretarse como indicadores simbólicos de estados internos. A continuación, tres situaciones que, según su enfoque, invitan a la reflexión.
El hogar puede ofrecer información sobre quienes lo habitan, según la mirada del Feng Shui y la biodecodificación ambiental. Patricia Traversa, experta en Feng Shui y directora del Centro Oficial de Feng Shui Profesional, afirmó que “nuestra casa es mucho más que el sitio que habitamos, es un espejo simbólico de nuestros estados internos, nuestros vínculos y los momentos que estamos atravesando”.
Desde esa perspectiva, la especialista sostiene que algunas situaciones que aparecen de manera llamativa o se repiten en el tiempo pueden ser tomadas como una invitación a observar qué está sucediendo en otras áreas de la vida. “Una lectura simbólica de la casa te permitirá decodificar el mensaje: emociones o situaciones en algún aspecto de tu vida que necesitan recuperar su armonía”, agregó.
1. Varias plantas se mueren al mismo tiempo
Para Traversa, las plantas son “los verdaderos ‘sensores de energía’ de cualquier ambiente”. Cuando comienzan a deteriorarse, recomendó buscar primero una explicación concreta: revisar el riego, la cantidad de luz, la temperatura, la existencia de plagas y las condiciones generales del ambiente.
“Si tenías el balcón o el living lleno de verde y de golpe todas se marchitaron o infestaron al mismo tiempo y a pesar de los esfuerzos no logras recuperarlas, amerita realizar una lectura energética del suceso, preguntarnos qué sensaciones o emociones están predominando en el entorno”, señaló.
Según el Feng Shui, las plantas están vinculadas con la vida, el crecimiento, la renovación y la expansión. Su deterioro puede acompañar etapas que se viven con estrés, preocupaciones, miedos o una sensación de pérdida de equilibrio. Traversa también recomendó ventilar el espacio, ordenar y realizar una limpieza profunda de la casa. “Un espacio que puede sostener vida está reflejando que quienes lo habitan gozan de condiciones para cuidar su integridad y crecimiento próspero”.
2. Relojes que no funcionan
Un reloj sin funcionar puede tener una explicación sencilla, como el agotamiento de la pila. Traversa diferenció entre que un reloj se detenga accidentalmente y acostumbrarse a convivir durante meses o años con uno que ya no marca el paso del tiempo.
“El reloj marca el ritmo, el avance y la sincronía con la vida. Tener relojes deteniéndose en el hogar simboliza proyectos frenados, la sensación de estar ‘atrapado en el pasado’ o la dificultad para tomar decisiones a tiempo”, explicó.
Propuso prestar atención al momento en que el reloj dejó de funcionar y al lugar de la casa en el que se encuentra. Esa observación puede ser un disparador para pensar en situaciones inconclusas: un duelo, una relación, un proyecto, una decisión pendiente o una etapa pasada. “¿Qué estaba ocurriendo en mi vida cuando ese reloj dejó de funcionar? ¿Hay algo de aquel momento que todavía siento detenido? ¿Qué necesito volver a poner en movimiento?”, planteó.
Y agregó: “A veces, un pequeño movimiento en la casa puede acompañar simbólicamente una decisión mucho más profunda: volver a poner nuestro propio tiempo en marcha”.
3. Humedades que siempre vuelven
En el caso de las humedades, Traversa aclaró que deben revisarse y repararse técnicamente, tanto por el deterioro que provocan en la vivienda como por sus posibles efectos sobre las condiciones del ambiente. Desde la biodecodificación ambiental, propuso sumar una interpretación simbólica vinculada con el agua y las emociones.
“El agua está asociada al mundo emocional. Una humedad persistente, que aparece, se repara y vuelve una y otra vez, nos invita a observar emociones que también persisten, frustraciones o situaciones familiares no resueltas”, sostuvo.
La experta propuso hacerse la pregunta: “¿Qué emoción presente en mi vida necesita en estos momentos ser atendida?”.
Qué puede revelar cada ambiente de la casa
Para Traversa, cada sector del hogar posee una asociación simbólica con determinados aspectos de la vida. “El área de ingreso o recibidor suele reflejar miedo al presente o la sensación de que las oportunidades ‘se traban’ antes de entrar a tu vida”, explicó. En cambio, definió a la cocina como “la usina de la productividad y la salud”.
Por su parte, el living comedor “reúne las ocho aspiraciones vitales y nos ofrece un mapa energético muy valioso para analizar temas como el dinero, el amor, la familia, los proyectos”.
La clave, para Traversa, no está en alarmarse cada vez que una planta se seca, aparece una mancha en una pared o un reloj deja de funcionar. La propuesta es “utilizar lo que sucede en nuestro entorno como una oportunidad de reflexión orientada a la acción”.
En ese sentido, resumió: “La casa te ayuda a hacer visible lo invisible y te invita a salir de la zona de confort. Cuando algo se repite en tu casa, ocupate de resolverlo en el plano material pero también aprovechá esta invitación del universo a ver algo más interesante en tu vida”.
Asesoró Patricia Traversa, experta en Feng Shui, directora del Centro Oficial de Feng Shui Profesional y autora del libro El poder oculto de tu casa (Urano).
