Hoy se experimentará un fenómeno astronómico que no ocurre seguido; si bien desde la Argentina no será visible, su energía puede sentirse y aprovecharse.
Hoy, miércoles 12 de agosto, se producirá un eclipse solar total, fenómeno que ocurre cuando la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol, bloqueando por completo la luz solar durante algunos minutos y proyectando su sombra sobre una estrecha franja del planeta. En esta ocasión, no será visible desde Argentina, pero según los creyentes de lo esotérico, su energía transformadora podrá sentirse.
El eclipse recorrerá buena parte del hemisferio norte y será visible de forma total únicamente desde el Ártico, Groenlandia, Islandia y España. Asimismo, será visible como parcial en el norte de Estados Unidos, oeste de África y Europa.
Según informó el Servicio de Hidrografía Nacional, el eclipse comenzará a las 15.34 y finalizará a las 19.58. La fase total empezará a las 16.57 y finalizará a las 18.33.
Ritual de la hoja en blanco
Este rito busca aprovechar el “cierre” simbólico que produce el eclipse para dar paso a una nueva etapa. Es ideal para quienes sienten que necesitan desbloquear un proyecto o aspecto personal. En ese sentido, sirve para la manifestación de propósitos y corte con hábitos del pasado.
Para ello, se necesita una hoja de papel blanca, una vela naranja (color del Sol) o blanca, y una birome de tinta negra.
Pasos a seguir:
- Preparación del espacio: encender la vela en un lugar tranquilo, preferentemente durante el horario máximo del eclipse. En este momento, aunque el cielo no se oscurece por completo, la luz solar se ve tamizada, lo que permite invocar la claridad mental necesaria para discernir el camino a seguir.
- Escritura de intención: en la hoja, escribir tres aspectos de la vida que se deseen dejar atrás y, debajo, tres objetivos claros para los próximos seis meses. Así se aprovecha la fuerza del “Anillo de fuego” como un portal de inicio.
- Escritura de intención: colocar el papel debajo de la vela (con precaución) mientras se visualiza cómo la corona de luz solar rodeando a la Luna potencia la capacidad de concretar los deseos.
- Cierre del ciclo: una vez consumida la vela, guardar el papel en un libro que sea de agrado personal o que guarde relación con los proyectos escritos, lo que permitirá que la intención repose hasta la próxima Luna Llena.
Baño de descarga y protección
Debido a que los eclipses pueden generar una sobrecarga de sensibilidad o cansancio, este baño ayuda a equilibrar el campo energético y restaurar la vitalidad. Ayuda a limpiar energías estancadas y proteger el entorno personal.
Se necesita sal gruesa, un puñado de romero seco o fresco y un litro de agua.
Procedimiento:
- Hacer el preparado: hervir el agua con el romero durante cinco minutos. Luego, dejar entibiar y añadir una cucharada de sal gruesa, conocida por su poder de absorción.
- Realizar el baño: tras la ducha habitual, volcar la mezcla desde los hombros hacia abajo (evitando la cabeza). En el proceso, mantener la intención consciente de desprenderse de lo que ya no suma.
- Cierre: secar el cuerpo con suaves toques de toalla; así se permite que la frecuencia del romero —planta regida por el Sol— selle el campo energético tras la limpieza.
Carga de cristales
A diferencia de la Luna Llena, la energía de un eclipse es más intensa y errática. Este ritual permite sintonizar los cristales con el cambio y la resiliencia de este fenómeno para la transformación y la protección. Sirve para piedras de cuarzo transparente, amatista o citrino.
Procedimiento:
- Purificación previa: limpiar las piedras bajo el chorro de agua fría antes del comienzo del evento para liberarlas de cargas previas y dejarlas receptivas.
- Exposición al fenómeno: colocarlas cerca de una ventana donde puedan recibir la luz del eclipse, lo que permite que absorban la frecuencia única del eclipse.
- Programación final: al finalizar el eclipse, retirar las piedras y sostenerlas entre las manos, decretando en voz alta o mentalmente: “Recibo la fuerza del eclipse para iluminar mi camino hacia lo nuevo”.
