A 15 años del doble crimen de Cassandre Bouvier y Houria Moumni, la Justicia de Salta avanza con el pedido de juicio para dos policías acusados de falsedad ideológica por el presunto hallazgo de un arma, y suma nuevos resultados de ADN en la causa principal.
La causa por el doble crimen de las turistas francesas Cassandre Bouvier y Houria Moumni, ocurrido en 2011 en la Quebrada de San Lorenzo, Salta, registró avances en dos frentes: el pedido de juicio para dos policías acusados de plantar un arma y la incorporación de nuevos resultados de ADN provenientes de Francia.
El fiscal penal 1 del Distrito Centro, Pablo Paz, solicitó que Walter Omar Mamani, exintegrante de la Brigada de Investigaciones N.º 1, y Juan de Dios Solano, exjefe de la División Delitos contra la Propiedad de esa brigada, sean enviados a juicio oral por presunta falsedad ideológica. Según la acusación, ambos habrían participado en una maniobra para documentar el hallazgo de un revólver calibre .22 durante un allanamiento realizado el 4 de agosto de 2011, seis días después del hallazgo de los cuerpos de las víctimas.
Mamani fue acusado como presunto autor del delito de falsedad ideológica de instrumento público en concurso real por dos hechos, mientras que Solano fue señalado como presunto coautor. La Fiscalía sostiene que el arma fue incorporada a la investigación por los femicidios y que la pericia balística determinó que había sido disparada, aunque no se encontró correspondencia con el proyectil extraído del cuerpo de una de las jóvenes. Sí se estableció una correspondencia de identificación balística mediata con proyectiles secuestrados en la Quebrada de San Lorenzo.
El allanamiento se realizó en una vivienda cuyo propietario, Raúl Alfredo Sarmiento, declaró que el arma y el trapo que la envolvía no presentaban rastros de tierra pese a que fueron consignados como enterrados. En un informe del 12 de agosto de 2011, el entonces comisario Néstor Piccolo advirtió sobre la posibilidad de que los proyectiles hallados en la Quebrada hubieran sido «plantados» posteriormente. Piccolo apareció muerto de un disparo en la cabeza; la causa fue caratulada como suicidio, aunque el padre de Cassandre, Jean-Michel Bouvier, pidió que se reabra la investigación.
En paralelo, la Justicia salteña y los tribunales franceses mantuvieron una videoconferencia con la jueza de instrucción de París, Emmanuelle Robinson, para analizar el estado de las pesquisas. Los estudios genéticos realizados en el laboratorio de la Gendarmería Nacional francesa confirmaron que las víctimas murieron el 15 de julio de 2011, el mismo día en que ingresaron a la Quebrada, y que dos perfiles de ADN sobre los que se había sostenido que no habían sido investigados no tienen relación con la escena del crimen.
La causa tiene un único condenado, Gustavo Lasi. En 2014 fueron absueltos Daniel Vilte Laxi y Santos Clemente Vera, pero en 2016 el Tribunal de Impugnación revocó esa decisión y condenó a Vera a prisión perpetua. La Corte Suprema dejó sin efecto el fallo en 2021 al considerar que se habían vulnerado garantías fundamentales del proceso.
