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domingo, 9 agosto, 2026

Causa Rudnev: un estudio académico internacional aportó documentos que contradicen la acusación de la Fiscalía

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Una investigación internacional advirtió que el expediente judicial contradice varios de los puntos difundidos de la acusación.

Buenos Aires, 9 agosto (NA) — Un estudio académico difundido por el centro italiano CESNUR y la publicación Bitter Winter, a cargo del periodista e investigador Marco Respinti, reconstruye la manera en que fue tratado mediáticamente el caso de Konstantin Rudnev, el ciudadano ruso imputado por presunta trata de personas en Bariloche.

El trabajo integra una serie de diez estudios elaborados por investigadores internacionales sobre el caso, y abarca los 25 años completos de tratamiento mediático de la figura de Rudnev, desde su primera aparición pública en Rusia hasta la actualidad.

Según el estudio, a lo largo de ese cuarto de siglo el contenido de las publicaciones sobre Rudnev llegó con su nombre ya desacreditado a cada nuevo país en el que se instaló, antes de que existiera alguna causa judicial en su contra.

El estudio identifica que, después de que Rudnev fue detenido en Argentina en abril de 2025, hay tres acusaciones centrales que se repitieron en base a los comunicados de la Fiscalía de Bariloche: que una mujer rusa embarazada había sido «traficada» por Rudnev con fines de explotación sexual; que los rusos detenidos junto a él tenían drogas en su poder; y que Rudnev era buscado en Montenegro con un pedido de captura internacional.

El trabajo remarca que, según la documentación judicial de la causa, no existe ningún pedido de captura internacional emitido por Montenegro. De hecho, cuando Rudnev fue detenido en la Argentina en 2025, la fiscalía de Bariloche solicitó información a Montenegro sobre su paso por ese país.

La documentación de la Dirección de Policía de Montenegro que está en la causa describe de manera textual: «Se emitió una orden de comparecencia local contra Konstantin RUDNEV por la unidad local de la policía de Bar -Unidad de Lucha contra Delitos Económicos- con el fin de obtener una declaración como ciudadano en relación con el delito de comercio ilícito, según el Artículo 284 del Código Penal de Montenegro, y por orden de la Fiscalía Estatal Básica en Bar. No se ha iniciado la emisión de un pedido de captura internacional contra esta persona, ya que actualmente no existen fundamentos legales para ello».

El estudio también señala que, pese a que la imputación de la Fiscalía aún incluye referencias a narcotráfico, la propia Gendarmería Nacional realizó pruebas sobre pastillas de medicamentos que fueron secuestradas y el resultado dio negativo.

La acusación de trata contra la mujer embarazada fue, según el estudio, la del mayor contraste. La presunta víctima está identificada en el expediente como Elena Makarova, quien regresó a Moscú varios meses después de dar a luz en la Argentina.

El estudio detalla que Makarova declaró en Cámara Gesell que «no es víctima de nada ni de nadie». A ello se sumó una carta enviada por su madre, Irina Makarova, en la que sostuvo que su hija no es víctima y que, por el contrario, fue maltratada en los refugios a los que fue llevada en la Argentina. Posteriormente, la propia Makarova presentó una denuncia contra los fiscales de Bariloche por el trato que recibió de parte de ellos.

El escrito pone el foco en lo que define como una cadena de reproducción acrítica de información sobre Konstantin Rudnev que habría comenzado en Rusia y terminado influyendo en su detención en Argentina. Según el trabajo, una parte importante de los medios occidentales después de abril de 2025 tomó como antecedentes informes provenientes de fuentes oficiales rusas y posteriormente reprodujo las afirmaciones formuladas por la fiscalía argentina sin tener durante muchos meses la versión de los acusados.

De acuerdo con el estudio del periodista e investigador Marco Respinti, esa construcción puede rastrearse fundamentalmente hasta tres núcleos: las primeras publicaciones oficiales rusas que caracterizaron a Rudnev y a «Ashram Shambhala» como peligrosos; un movimiento «anti sectas» francés vinculado a Hugues Gascan y Alban Bourdy; y, finalmente, las acusaciones difundidas desde la investigación penal argentina.

La tesis del trabajo es que esos tres niveles no constituyeron necesariamente fuentes independientes entre sí, sino que en diferentes momentos reutilizaron información procedente de antecedentes comunes. Bajo esa interpretación, la repetición internacional terminó otorgándole legitimidad a la hipótesis de investigación de la Fiscalía de Bariloche.

En ese contexto, Tamara Rudneva, esposa del imputado, anticipó que con este estudio científico del centro italiano CESNUR va a seguir exponiendo la falta de pruebas judiciales.

«Después de un año y medio de detención de mi marido se comprobó que era falso el pedido de captura internacional de Konstantin Rudnev, el peritaje de Gendarmería Nacional sobre drogas dio totalmente negativo, la presunta víctima declaró en Cámara Gesell que no es víctima de nada ni de nadie y no aceptaron tomarle nuevas declaraciones. No tienen pruebas porque los hechos que investigan no existieron y sabemos que todo esto se va a aclarar», remarcó.

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