El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acumuló 21 derrotas judiciales consecutivas en su intento por obtener los registros de votantes estatales de cara a las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre. Un juez dictaminó que los estados no están obligados a compartir esos datos con el gobierno federal.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, perdió 21 batallas judiciales consecutivas tras su intento de obtener los registros de votantes estatales, en el marco de las elecciones de medio mandato que se celebrarán el 3 de noviembre. La racha de derrotas quedó registrada luego de que un juez dictaminara esta semana que los estados no están obligados a compartir los registros con el gobierno federal.
Trump sostiene que la participación generalizada de personas no ciudadanas en el voto beneficia al Partido Demócrata. No obstante, auditorías estatales y estudios independientes constataron que este tipo de participación es poco común. Una investigación de Reuters reveló que solo 129 personas fueron procesadas por votar sin ciudadanía desde que se aprobó una ley que lo penaliza en 1996, y que la mayoría de esos casos se debieron a confusión de los votantes o a falta de comunicación con los funcionarios electorales.
En repetidas ocasiones, los jueces dictaminaron que la Constitución de Estados Unidos otorga a los estados la responsabilidad principal de organizar las elecciones federales y que las leyes electorales federales no les exigen entregar los registros. El Departamento de Justicia demandó a más de 20 estados que se negaron a cumplir con sus solicitudes, que incluían información como fechas de nacimiento y números parciales de la Seguridad Social. Las 21 derrotas, acumuladas desde enero, corresponden a jueces federales de todo el país, designados por presidentes de ambos partidos, en estados gobernados tanto por demócratas como por republicanos.
