La preparación de huevos duros puede presentar dificultades al momento de retirar la cáscara. El agregado de jugo de limón al agua de cocción es una técnica recomendada por algunos cocineros para facilitar el pelado.
Preparar un huevo duro es una de las tareas más sencillas de la cocina hogareña. Sin embargo, existen trucos que facilitan la tarea, especialmente al finalizar la cocción.
El procedimiento para obtener un huevo duro consiste en colocar los huevos en una olla, cubrirlos con agua, llevar a hervor y esperar unos minutos. Luego se retiran y se dejan enfriar para quitarles la cáscara. En ocasiones, la cáscara se adhiere a la clara y puede dañarse al pelarla.
Uso de jugo de limón
Algunos cocineros recomiendan agregar jugo de limón al agua de cocción para facilitar el desprendimiento de la cáscara. El procedimiento sugerido es el siguiente:
- Colocar los huevos en una olla y cubrirlos completamente con agua fría.
- Agregar el jugo de medio limón por cada litro de agua.
- Llevar la olla al fuego hasta que el agua hierva.
- Cocinar los huevos entre 10 y 12 minutos.
- Retirar los huevos y colocarlos inmediatamente en un recipiente con agua fría o hielo para cortar la cocción.
- Una vez fríos, proceder a quitarles la cáscara.
Otras opciones mencionadas incluyen agregar una cucharada de bicarbonato o sal al agua, sacar los huevos de la heladera unos minutos antes de cocinarlos, evitar una ebullición demasiado fuerte y no llenar demasiado la olla.
En todos los casos, los huevos deben estar bien cocidos, ya que tanto en su cáscara como en su interior pueden contener Salmonella, una bacteria que afecta la salud. Según la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA), la Salmonella provoca diarrea, fiebre, calambres abdominales y vómitos. Los síntomas generalmente duran entre 4 y 7 días y la mayoría de las personas mejoran sin tratamiento, aunque en algunos casos la diarrea puede ser severa y requerir hospitalización.
Recomendaciones de la FDA
- Lavarse las manos, utensilios, equipos y superficies de trabajo con agua jabonosa caliente antes y después de manipular huevos crudos.
- Cocinar los huevos hasta que la yema y la clara estén firmes.
- Los huevos revueltos no deben estar líquidos.
- Los platos que contienen huevos deben cocinarse hasta alcanzar los 70°C.
